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L a P e d r @ d a

Entrevistas

Para nosotros la alternativa al consumismo está en el conocimiento, está en la cultura

Rebelión entrevista en exclusiva a Iroel Sánchez, presidente del Instituto Cubano del Libro y del Comité Organizador de la XIII Feria Internacional del Libro de La Habana

Santiago Alba
Rebelión


1. Una demostración lateral de la singularidad de Cuba es el hecho de que todos damos por supuesto que en una entrevista con el presidente del Instituto Cubano del Libro se va a hablar inevitablemente, no de libros, sino de política. En algún sentido, esta suposición ilumina ya negativamente la posición de Cuba en la opinión pública internacional; porque indica que su gobierno -al contrario que el acendrado estadounidense o el intachable español- aparece siempre bajo sospecha, cada pregunta dirigida a sus dirigentes entraña un acta de acusación y yo mismo tengo la sensación, al comenzar este cuestionario, de que usted va a tener que defenderse de algo. Sin duda, esta politización extensiva y suspicaz constituye un agravio comparativo. Pero al mismo tiempo, me parece, tiene la ventaja de una revelación que erosiona hacia atrás la pretendida "neutralidad" de la "cultura" en los países capitalistas. Que haya un sitio en el mundo donde no se puede hablar de libros sin hablar de política quiere decir que en realidad en el resto del mundo se oculta o se sublima esta relación. La pretendida "neutralidad" de la gestión gubernamental en Europa contribuye sobre todo a normalizar y naturalizar las relaciones capitalistas de mercado, lo que se refleja en el uso mismo del término "política": que las "democracias" capitalistas tengan una "política fiscal", una "política editorial", una "política exterior", una "política cultural" induce la ilusión de que lo que no tienen es una "política" -sino una panoplia de técnicas más o menos eficaces. Por eso, quiero empezar invirtiendo la dirección de las sospechas para hacerle una pregunta de carácter más bien teórico y general: ¿cuál es a su juicio el papel "político" que desempeña hoy la "cultura" en el seno de las economías llamadas -eufemísticamente- de libre mercado? ¿Qué preguntas habría que hacerle al hipotético director del Instituto Europeo o del Instituto Estadounidense del Libro?

El capitalismo convierte en mercancía todo lo que toca y la cultura no es una excepción. De manera que la cultura desempeña en las sociedades de "libre mercado" un rol político fundamental, que es convertir a los ciudadanos en consumidores, tan interesados en sus posibilidades de consumo que se olvidan por completo de la política, excepto el día de las elecciones. Pero en los últimos años su papel como legitimadora del sistema se ha fortalecido, reproduciendo y difundiendo sus valores, a la vez que existe cada vez menos espacio para la crítica a lo "salvaje" del capitalismo, algo que durante mucho tiempo constituyó parte de su rol legitimador.

En esa lógica, en la que todo es susceptible de ser vendido y comprado, incluso el arte debe ser concebido en función de maximizar sus posibilidades en ese mercado. Se ha dicho que hoy la televisión asume el papel que en el feudalismo tenía la iglesia, sin embargo se ha venido produciendo un proceso de televisionización (si existiera la palabra) de la producción artística, que es aún más evidente en las industrias culturales (el cine, el libro, la música, ...).

Me pregunto cuántos dirigentes políticos de los Estados Unidos y la Unión Europea están realmente interesados en revertir ese proceso de frivolización e idiotización masivas que va imponiéndose en el seno de sus sociedades, y por extensión en muchas otras partes del mundo. Nosotros vimos con gran esperanza el nacimiento de la Unión Europea como una alternativa no sólo económica, sino también cultural. Aunque no soy conocedor de sus estructuras ni de sus programas, no percibo que una política pública para el libro esté en su agenda. Lo que prevalece es la retirada del estado del ámbito público, incluyendo la enseñanza. Las editoriales privadas, es decir, las editoriales, se disputan la educación como mercado, desaparecen las pequeñas y medianas librerías, y una gran parte de los libros se escriben para los estantes de los supermercados, proponiéndonos cómo ser más eficaces en los negocios o regalando una buena historia para acompañar la espera en el aeropuerto o en el tren. A pesar de que cualquier cosa se considera lectura, se lee cada vez menos.

¿Interesa al gobierno norteamericano cambiar eso, interesa a los gobiernos europeos? Creo que sí, que interesa intervenir, sólo para anular aquellas pocas cosas que aún impiden que el capital gane más. Alguien pudiera alegar que los políticos no leen, de lo cual es un ejemplo insigne el actual inquilino de la Casa Blanca, pero aún contando con políticos cultos, los ha habido, podríamos preguntarnos si las clases dominantes prefieren tener lectores o consumidores. ¿Qué es mejor para su democracia de partidos-empresas que venden la política por televisión como si se tratara de un cosmético? Los niños, que según nos cuentan las primeras planas de los periódicos españoles, asaltan los mercados disfrazados de Harry Potter -disfraz que antes fueron inducidos a comprar, al igual que el DVD, los juegos de vídeo e infinidad de etcéteras- en busca de la última edición de la saga por 23 euros, ¿no estarán listos para aplaudir mañana las invasiones imperiales en nombre de la libertad, al igual que los políticos europeos de hoy, o harán algo por los 860 millones de analfabetos que existen en el mundo, o por los más de mil millones que nunca han hablado por teléfono, o por los 2 mil millones que viven sin electricidad?

Preguntaría si es cierto, como ha dicho Andrés Sorel, que existen temas innombrables en la prensa y las editoriales, por ejemplo en España. Sé que la pequeña editorial Hiru publica a un gran autor como Alfonso Sastre. ¿Pero por qué sus libros desaparecen sin una sola reseña en esa prensa donde cada día se nos habla de premios y autores de los que mañana no se acuerda nadie? Les pediría a los hipotéticos responsables que escucharan a personas como Eva Forest o Constantino Bértolo hablar sobre la libertad de expresión que el mercado les permite y que hicieran algo para que los excelentes catálogos que han producido llegaran a todas partes y se comentaran en los grandes medios de prensa, los que tantas muestras de intolerancia, incultura y manipulación, cuando se habla de libros, nos brindan a diario.

Frances Stonor Saunders, autora de La CIA y la Guerra Fría Cultural, se ha preguntado por el Ministerio de Cultura de los Estados Unidos, para responderse que ese papel está reservado a la CIA. Parecería exagerada si esta afirmación no estuviera respaldada por la enorme y minuciosa investigación que ha realizado. Ojalá que los institutos del libro en Europa y Estados Unidos existan algún día y se planteen mejores preguntas que las que se me pueden ocurrir a mí. Sin embargo, la gran interrogante es por qué no han existido ni existen, allí donde hay más dinero y recursos para difundir el libro y la lectura.

2. Contra el país más poderoso de la tierra, el más armado, el que cuenta con los servicios secretos más opacos, mejor financiados y peor controlados de la tierra, el que más veces ha bombardeado, desestabilizado o invadido otras naciones en el último siglo, el que más golpes de Estado ha organizado y más veces ha vetado resoluciones de las NNUU (que, huelga decirlo, no es la amenazadora Cuba), pueden resultar ridículas las veleidades "persecutorias" de la izquierda anti- imperialista. Pero hay que recordar que las "teorías conspiratorias" de la historia han sido siempre propias de la derecha y que la "conspiración judeo-masónica" de los fascismos europeos tuvo su prolongación en la obsesión anti-comunista de la post-guerra mundial y hoy en esa nebulosa subcutánea a la que dice combatir la Guerra contra el Terror. Los mismos que se burlan de los que ven por todas partes la mano de la CIA están de acuerdo en que José Bové, ETA, los pacifistas de Answer, el EZLN, los movimientos antiglobalización, Al-Qaida, Evo Morales, Chávez y, por supuesto, Fidel Castro conspiran todos juntos - en una ominosa red bien trabada- para amenazar el "orden civilizado". La CIA, por desgracia, existe. La monumental obra de Frances Stonor Saunders, que usted ha citado con frecuencia en los últimos meses, demuestra un grado tal de penetración durante los años de la Guerra Fría -a la espera, en efecto, de acceder a documentos más recientes- que uno acaba sospechando incluso de sí mismo. Objetivamente y cualquiera que sea nuestra opinión sobre Cuba, hay que admitir que ningún otro país ha sufrido un acoso semejante por parte de EEUU: militar, económico, político y también cultural. El ejemplo más reciente que se me ocurre es el comunicado del pasado 15 de enero en el que la USAID (Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) informaba sobre su propósito de favorecer "una transición pacífica a la democracia" en Cuba destinando 26 millones de dólares a ONGs y "periodistas independientes" de la isla -"mercenarios independientes" es un brillante tropo literario. En estas condiciones, que hayan pasado 45 años desde la Revolución podría calificarse de milagro si eso no fuese subestimar los esfuerzos que lo han hecho posible; que hayan pasado 45 años, al mismo tiempo, da a la Revolución una apariencia de estabilidad que engaña tal vez no sólo a sus críticos sino también a sus propios dirigentes. La contradicción que quiero señalar es la de que por parte del gobierno cubano se insiste en que Cuba vive "un estado de guerra permanente" -lo que justificaría, por ejemplo, las condenas a muerte de abril del año pasado- y al mismo tiempo se insiste también en que la vida cultural y literaria de la isla es completamente "normal", en el sentido de que es completamente "libre". ¿Cómo explica usted esta contradicción? ¿Cómo explica usted el exilio en estos años de tantos falsos intelectuales y de algunos verdaderos? En una sociedad en "un estado de guerra permanente", ¿cuál debe ser el papel de un escritor que quiera ser algo más que un propagandista de la Revolución?

Para empezar por el final, no creo que quienes hacen literatura hoy en Cuba se encuentren ante el dilema de ser algo más que propagandistas de la Revolución. La mejor "propaganda" que pueden hacer es la libertad con que escriben y crean en nuestro país. Los intelectuales cubanos ven en la obra cultural de la Revolución la garantía de una libertad creadora que saben imposible bajo el capitalismo, y mucho más bajo el de factura yanqui-miamense con que se ha diseñado en Washington el futuro para una Cuba post-revolucionaria, que sin duda alguna barrería, entre muchas cosas, con el público masivo para el arte y la literatura fomentado en los últimos 45 años. Ese público es un privilegio para cualquier creador, en un mundo donde el libro es un artículo de lujo y el ejercicio del pensamiento está reservado a minorías.

Esto no excluye las contradicciones generadas por el hecho de plantearnos una transformación social de enorme magnitud, en condiciones de tercer mundo y además bloqueados y agredidos por la potencia más poderosa de la historia. La supervivencia de la Revolución en las difíciles condiciones de la década del 90, después de la desaparición de la Unión Soviética y el campo socialista europeo, sólo puede explicarse por el apoyo popular con que ha contado y la cultura política del pueblo cubano, junto a la conducción del liderazgo histórico encabezado por Fidel.

Hemos formado cientos de miles, millones, de personas con capacidades para pensar por sí mismas y asumir críticamente la realidad, a la vez que se ha estimulado el potencial creador de cada individuo. Si hasta fines del pasado siglo esto era así, los programas educativos y culturales emprendidos en los últimos cuatro años han multiplicado las posibilidades de formación universitaria, el acceso a la información y al conocimiento. Las contradicciones que esto genera sólo pueden resolverse con la más amplia democratización y participación popular e involucrando en las decisiones de política cultural al mayor número posible de personas de talento.

Las crisis, por lo general, implican represiones o restricciones a la libertad creadora. Lo hemos visto en Estados Unidos después del 11 de Septiembre. Aquí ha ocurrido a la inversa, en medio de los años 90 creció esa libertad creadora y se amplió la participación de los intelectuales en las instituciones. Se ha profundizado la interacción de los escritores con la sociedad, no como una relación marginal, sino que la obra crítica, experimental, no sólo se publica, sino que llega a más de 300 librerías de todo el país y, por supuesto, a las bibliotecas. No se trata sólo de que seamos tolerantes, hay una diferencia entre la tolerancia y la participación, que es esencial en la vida cultural cubana.

Igual ocurre cuando publicamos la obra de un escritor cubano que reside fuera del país: circula nacionalmente, se incluye en los catálogos de las bibliotecas públicas. La palabra "exilio" presupone una beligerancia política que es minoritaria entre los cubanos que residen en el exterior, incluso en los Estados Unidos, y que no caracteriza tampoco a gran parte de los intelectuales emigrados.

El tema migratorio ha sido y es muy manipulado por la retórica anticubana, pero habría que comenzar por decir que a pesar de ser la emigración cubana la única favorecida y alentada por las leyes y la propaganda norteamericanas, dista de ser proporcionalmente la mayor de América Latina, además de que hay muchos intelectuales latinoamericanos que residen fuera de sus países sin que eso implique tantas etiquetas y tanta difusión. Contra Cuba se ha creado una industria de la conversión o reconversión, con una intención claramente politizada, que estimula publicaciones, premios, apariciones en la prensa, en función de los ataques a su país de origen. Lo asombroso es, a pesar de todo esto, la cantidad de escritores e intelectuales que nos visitan, publican sus libros en nuestras editoriales, escriben en nuestras revistas, sin sumarse al negocio de la gritería anticubana.

Nuestra política cultural incluye la aspiración de una relación normal con esa emigración, la misma que desea Cuba como país. Si no es todo lo normal que deseamos es por la guerra desatada desde el territorio donde reside la mayoría de esa emigración contra nosotros. En medio de esa situación se continúan dando pasos hacia la normalidad, mientras el gobierno norteamericano obstaculiza cada vez más las posibilidades para que sus ciudadanos se relacionen con Cuba.

3. Abundaré en el mismo tema para contentar a los que consideran que un dirigente cubano tiene siempre que defenderse de algo y para tratar de aclarar con usted mis propias ambigüedades. Los logros de la Revolución son indudables en casi todos los terrenos: educación, sanidad, investigación, bienestar social, hasta el punto de que en algunos de estos indicadores Cuba está por encima de los EEUU. Pero resta saber si todas estas conquistas eran posibles, hubiesen sido posibles, sin ceder a la necesidad de anteponer el trabajo colectivo a la exploración creativa individual. Ya en 1966 Lisandro Otero, secretario entonces de la Unión de Escritores de Cuba, escribía: "el conformismo, el consentimiento y el uso de la libertad para aceptar la revolución son las actitudes del escritor revolucionario". Siendo un pequeño intelectual del Estado español, me resulta fácil distinguir entre el "apoyo incondicional" a Cuba y "la aprobación condicionada" de las sucesivas medidas de su gobierno y sentirme así, al mismo tiempo, muy revolucionario y muy crítico. No sé, en cambio, si esta diferencia se ha podido hacer dentro de la isla, si desde muy pronto -frente al asedio estadounidense- no hubo que escoger entre ser revolucionario o crítico. Desde fuera puedo decir que esta obra valía la pena; la mayor parte de los cubanos también lo considera así, pero da la sensación, en cualquier caso, de que el socialismo cubano sólo podía resistir 45 años -no obstante el bloqueo y los propios errores- aceptando resignadamente una división del trabajo un poco desasosegante y plagada de contradicciones: sostén intelectual desde el exterior, trabajo militante en el interior. ¿Le parece a usted correcta esta descripción?

No me parece correcto separar la crítica de la condición de revolucionario. Negaríamos a Fidel, al Che, o al mismo Marx. Más bien una cosa presupone la otra. Busqué lo que creo es la versión original de la cita que haces de Lisandro Otero, que está en "Literatura y Revolución", artículo firmado en abril de 1966, donde él dice:

"La rebeldía es un excelente motor para la creatividad pero no es el único. Y hay que determinar si es el más legítimo (y no el más cómodo), dentro de una sociedad revolucionaria. Para un escritor es más difícil consentir que rechazar. Es muy fácil confundir la comprensión con el conformismo. Es muy difícil usar la libertad para aceptar."

Por otra parte, no creo que ningún escritor cubano se identifique con esa "división del trabajo" que mencionas, más cercana al llamado realismo socialista que a nuestra vida cultural. Si lees lo que se escribe y publica hoy en Cuba, verás que dista mucho de ser una literatura edulcorada que evada las contradicciones y la crítica y que apueste por el conformismo. La crítica, nacida de la angustia del creador y de su afán de participación en la sociedad, es consustancial a la literatura; otra cosa es cuando se busca complacer al mercado o al estereotipo en que determinadas editoriales y la gran prensa quieren convertirnos.

4. Haré de otro modo la pregunta. En una entrevista que usted concedió hace un mes al Junge Welt, Ute Evers citaba la famosa frase del compañero Fidel: "Dentro de la Revolución, todo; fuera de la Revolución, nada", una frase de 1960 que el propio Fidel ha matizado luego muchas veces y que se inscribe en un discurso del que usted reproduce un pasaje más largo y muy elocuente ("todos esos artistas e intelectuales que no son genuinamente revolucionarios" deben tener "oportunidad y libertad para expresarse dentro de la revolución"). Pero la propia contundencia lapidaria de esta frase me sirve para plantear de un modo claro y provocativo la cuestión. En España, Aznar dice algo así como "dentro de la Constitución, todo; fuera de la Constitución, nada" y cierra periódicos, ilegaliza partidos y tortura detenidos. Los límites de la Constitución española, lo sabemos, son la economía de mercado y la unidad territorial del Estado español. Los intelectuales somos, al parecer, bastante más tolerantes con los gobiernos cuando se trata de defender el capital neocolonialista español e impedir el derecho a la autodeterminación de los pueblos que cuando se trata de defender el socialismo, la justicia y la independencia nacional. Pero dejemos eso. A lo largo de los últimos 45 años, los límites de la Revolución han ido modificándose con arreglo a las mayores o menores presiones del exterior y -digámoslo también- según la mayor o menor esclerotización de las instituciones; usted mismo admite, por ejemplo, que durante los "años grises" (1971-1976) se "soslayaron algunas de las bases martianas y fidelistas de la política cultural de la Revolución". ¿Cuáles son hoy por hoy los límites de la Revolución? ¿Quién los dicta?

Fidel dice "contra" y no "fuera" de la Revolución, es un error común al citarlo, pero que plantea una diferencia esencial; antes afirma que sólo debemos renunciar a aquellos que "sean incorregiblemente reaccionarios, incorregiblemente contrarrevolucionarios", lo que presupone un afán incluyente -"incorregiblemente"- que se aparta de cualquier exclusión dogmática.

En las condiciones históricas de Cuba, en que la contrarrevolución no es ni ha sido nunca independiente -ni cuando menos autónoma- de los intereses norteamericanos, sino una creación ciento por ciento del gobierno estadounidense, el límite estaría en servir a ese gobierno y a sus acciones para exterminar para siempre el proyecto de nación independiente que Cuba ha construido a lo largo de su historia. No hay dictado de límites, sino participación en las decisiones de política y en las instituciones, y ahí creo está la clave contra la esclerotización de esas instituciones, lo que ha permitido el consenso y la unidad con que cuenta hoy la Revolución entre los creadores. La Revolución ha sido además un proceso de aprendizaje colectivo y su permanencia se explica también por su capacidad rectificadora, por el sentido de la justicia que ha sembrado en los cubanos. La gente no permite una mentira, no permite una manipulación, es cada vez más culta y exigente, y eso lo ha creado la Revolución. Eso, entre los escritores, entre los intelectuales, genera confianza y una relación libre, madura, con las instituciones.

5. En el plano estrictamente literario, la especialista estadounidense Jean Franco (en un libro interesante de reciente publicación, Decadencia y caída de la ciudad letrada. La literatura latinoamericana durante la guerra fría) insiste en que "lo que evidentemente quedó cerrado durante las primeras décadas de la Revolución cubana fue toda creencia en que la avant-garde y la vanguardia revolucionaria pudieran compartir el mismo terreno", divorcio que se ejemplifica, a veces trágicamente, en las figuras de Virgilio Piñera, Herberto Padilla, Severo Sarduy o Reinaldo Arenas (o el propio Lezama Lima). Militante feminista, Jean Franco atribuye este choque menos a una intolerancia política que a una intolerancia cultural basada en un modelo dominante de sexualidad masculina y heroica (se queja también de la escasa contribución cultural de las mujeres a la Revolución). Tras los llamados "años grises" y saliendo ya poco a poco del "período especial", Cuba ha hecho grandes esfuerzos por revitalizar y promocionar la creación literaria, recuperando incluso en los últimos años a algunos buenos autores de la "diáspora", como Lydia Cabrera, Gastón Baquero, Enrique Labrador o Eugenio Florit, cuya obra -si no me equivoco- se ha presentado en la reciente Feria del Libro. ¿Cree usted que se ha resuelto el conflicto entre literatura y revolución? ¿Y el conflicto entre sexualidad y revolución?

La literatura trabaja con las contradicciones y con los conflictos de la realidad. También la Revolución, como transformación radical de la realidad, es generadora de nuevos conflictos que requieren de maduración para ser resueltos. No se le puede exigir a la Revolución que resuelva en cinco o diez años lo que siglos de discriminación, prejuicios y herencias culturales colocaron en su arrancada. Cada caso que mencionas tiene sus propios matices, que extenderían aún más mis respuestas. Pero te aseguro que hoy no existe ningún autor excluido de una editorial cubana por razones que tengan que ver con su orientación sexual o la presencia de ella en su obra. No he leído el libro de Jean Franco, del que he escuchado opiniones positivas. Sin embargo puedo decirte que en la creación literaria no hay antagonismo entre la práctica cultural y la sexualidad; se publican y premian libros y artículos que abordan desprejuiciadamente esas temáticas. En cuanto a la obra de las mujeres, hay en los últimos años un auge de la literatura escrita por mujeres: ha aparecido una generación formada por muy talentosas narradoras, que no sólo ocupan espacio en los principales concursos y en las editoriales del país, sino que han traído nuevas vivencias y enfoques a la literatura cubana.

Existe un texto de Jon Hillson, motivado por el gran negocio que la industria hollywoodense hizo con una película llena de manipulaciones, basada en el libro Antes que anochezca de Reynaldo Arenas. El trabajo de Hillson es el más documentado que he leído sobre el tema de la relación entre la sexualidad y la cultura en Cuba después de 1959. A partir de la película, traza una historia muy bien fundamentada sobre ese tema, sin obviar las contradicciones y con mucha objetividad.

Entre los escritores emigrados que mencionas como publicados en Cuba hay sólo fallecidos, pero como te decía antes, hay muchos autores vivos publicados también, tanto en revistas y antologías, como en libros, obras suyas. Es un trabajo que comenzó en los años ochenta y que suma cientos de textos publicados; incluso Severo Sarduy, Lydia Cabrera y Gastón Baquero vivían cuando su obra comenzó a divulgarse aquí.

6. Enlazado con el problema de la sexualidad, quisiera reflexionar con usted acerca de una cuestión que me preocupa personalmente desde hace algunos años. El llamado "período especial", a partir de principios de los 90, vio surgir por primera vez en Cuba desde 1959, a causa del aislamiento económico y de las contradictorias medidas tomadas para neutralizarlo, una nueva forma de prostitución muy peculiar conocida como "jineterismo", que ha convertido a la isla en uno de los destinos privilegiados del llamado "turismo sexual" europeo. Flores desechables, un excelente librito publicado en 1996 por la Editorial Abril -de la que, si no me equivoco, era ya usted el director- en el que la periodista Rosa Miriam Elizalde reúne artículos escritos para Juventud Rebelde, hace una aproximación valiente y nada dogmática a un fenómeno que, como ella misma declara, se utiliza propagandísticamente para "demostrar el debilitamiento o inviabilidad" del sistema socialista cubano. Los móviles personales que llevan al jineterismo nada tienen que ver con los de esa protitución clásica que explota a 300.000 menores en EEUU sino con la voluntad, más bien, "de ganar sin demasiado esfuerzo físico lo que sustentaría sus modelos de felicidad: una moneda de alto poder adquisitivo en el bolsillo, ropa y zapatos de moda, joyas, cosméticos, comidas, artículos electrodomésticos, paseos, estancias en hoteles y playas, y en no desdeñable medida, la posibilidad de casarse con un extranjero e irse del país". El librito de Elizalde demuestra que en Cuba pueden abordarse con completa libertad las cuestiones más espinosas y las más comprometedoras para la Revolución, pero deja en pie toda la tragedia del problema. Yo mismo, a principios de los 90, tuve ocasión de hacer una pequeña encuesta entre jineteros y jineteras de La Habana que paradójicamente me afirmó en la necesidad de apoyar incondicionalmente la Revolución cubana, pero que me dejó una impresión muy dolorosa: la de una generación muy joven -limitada geográfica y numéricamente, pero no desdeñable- que demostraba una preocupante indiferencia por el destino colectivo del país y un impermeable desprecio por la cultura. Que "la prostitución actual", al contrario de la que existía en tiempos de Batista, "no sea mayoritariamente una estrategia desesperada de supervivencia sino más bien un reflejo del resquebrajamiento de valores espirituales a nivel social" (según las palabras de Rosa Miriam) da bien la medida de todos los peligros que se fermentan en la presente coyuntura; peligros que hay que relacionar con la pregunta que se hacía en 1997 Ambrosio Fornet acerca de "si a consecuencia de esta crisis, la ética consciente de la austeridad y la solidaridad cederá ante las tentaciones de una sociedad de consumo y el melancólico encanto del escepticismo y la frivolidad". A lo que añade: "¿Será posible evitar una pirueta grotesca por medio de la cual comunista se convierta en consumista y la esperanza de mejorar y desarrollar el proyecto revolucionario se frustre definitivamente?". En definitiva, ¿de qué manera cree usted que puede combatirse la "aculturación" rampante asociada a la necesidad de resistir en condiciones dictadas desde el exterior? ¿Qué puede hacerse desde el Instituto que usted dirige para luchar contra la "mercantilización de las mentes" implícita en el jineterismo? ¿Cómo puede recuperarse para la Revolución este sector de la juventud habanera?

Tu pregunta es claramente sociológica. Creo que la respuesta debe contar también con las transformaciones sociales, educativas y culturales que se vienen produciendo en Cuba desde el año 2000, con las que se intenta colocar la cultura en el centro de las expectativas de la población y en especial de los jóvenes. Para nosotros la alternativa al consumismo está en el conocimiento, en la realización personal mediante la cultura. La trampa en que cayeron los países de Europa del Este fue tratar de competir con el capitalismo en el consumo, y no proponer otros valores, lo que para nada significa una defensa de la pobreza o de la escasez.

En los últimos cuatro años se han operado transformaciones en la calidad de la educación, se han formado decenas de miles de trabajadores sociales para desempeñarse en la ayuda a los sectores más desfavorecidos y se han multiplicado las matrículas universitarias. Este año comienzan a graduarse los primeros cuatro mil instructores de arte. Existen muchas acciones más, que por ejemplo, permiten el acceso a la formación en ballet a miles de niños de las zonas más humildes de La Habana. Se creó un nuevo canal de TV educativa y pronto se inaugurará otro. Ha crecido varias veces la producción de libros, y la vida cultural se ha intensificado en todo el país.

Se ha creado el empleo de estudiar con remuneración, al mismo tiempo que se modificó radicalmente el concepto de la enseñanza en la secundaria básica, momento decisivo para el destino personal de cada adolescente. ¿Todo esto eliminará automáticamente el jineterismo y la prostitución? Por supuesto que no, pero es un trabajo que busca influir con urgencia en las condiciones sociales que reproducen esos fenómenos, colocando la cultura y la educación en el centro de esa influencia.

Estos nuevos programas de educación y cultura llegan hasta las cárceles, por lo que no renunciamos ni al más alejado de los jóvenes. Claro, que por mucho que hagamos, para la gran prensa que tanto se preocupa por los problemas sociales de sus países seguiremos siendo esa construcción propagandística descrita como "destino privilegiado del turismo sexual europeo".

Desde el Instituto del Libro participamos de estos programas tratando de que la lectura sea cada vez más parte de un estilo de vida culto y participativo, nuestra Feria del Libro que acaba de concluir en 34 ciudades, se incorpora al esfuerzo que hace el país porque la vida cultural llegue a todas partes. Pensamos que la enajenación consumista tiene su antídoto más efectivo en la cultura, y en ese empeño está la Revolución cubana, rodeada de capitalismo y sin urna de cristal.

7. Descendamos ya hacia aspectos más concretos. En esa España en la que para defender la Constitución hace falta -al parecer- cerrar periódicos, ilegalizar partidos y torturar detenidos, Alfonso Sastre -al que usted define con razón como "el más grande dramaturgo vivo en lengua castellana"- no puede representar sus obras ni difundir sus artículos y el que quiera leer su monumental contribución a la cultura tiene que acudir a una pequeña editorial doméstica de Hondarribia mantenida gracias al sacrificio heroico y desinteresado de Eva Forest. Por otro lado España, sólo un poco por detrás de Miami, es el centro más activo de propaganda anti-castrista del mundo, como bien lo demuestran la Fundación Hispano-Cubana, mimada por el PP, y la revista Encuentro, financiada por la Fundación Ford y la NED. ¿ Cómo repercute esto en las relaciones culturales entre el Estado español y Cuba? ¿Qué papel juega el Centro Cultural Español de La Habana, tantas veces relacionado con el sostén a los llamados "disidentes"? ¿ Qué representación del Estado español -oficial y no- ha habido en la reciente Feria del Libro?

Detallaría, en la descripción que haces, que la NED (National Endownment for Democracy) es, como se ha divulgado repetidamente hasta por el New York Times, una pantalla de la CIA, creada por Reagan vía Oliver North, cuando la guerra sucia en Centroamérica, y que Bush habló recientemente en su sede para asignarle "nuevas misiones" en el Medio Orente (¡!), y además, que no por casualidad acaba de ser encontrado su dinero también detrás de los golpistas venezolanos.

Las relaciones culturales entre el estado español y Cuba han sido amenazadas por la alianza del gobierno de José María Aznar, que por cierto también financia la revista Encuentro, con el "eje del bien" Washington-Miami. Así se le retiró el apoyo al Festival "La Huella de España" que preside Alicia Alonso, o se le han negado visas a decenas de artistas e intelectuales cubanos para participar en eventos culturales, por sólo citar dos ejemplos. Pero dañar esas relaciones no resulta tan fácil, está la magnífica comunicación que tenemos con autonomías, instituciones y muchos intelectuales españoles, y por otro lado los lazos históricos que nunca se podrán ignorar. Así en todos los eventos culturales como el Festival de Teatro, el Festival de Cine, la Bienal de Artes Plásticas y la Feria del Libro ha existido una notable presencia de artistas y obras de España, aunque en ningún caso ha sido oficial, pero sí de gran calidad. El homenaje que se le tributó a Alfonso Sastre en el Festival de Teatro de La Habana fue un gran momento de esta relación.

Lamentablemente, poco aportó el Centro Cultural de España a esa relación, es insignificante la cantidad de artistas e intelectuales españoles que trajeron a Cuba, comparada con los que en el mismo período viajaron invitados por instituciones cubanas. Parece ser que sus misiones eran otras, lo que quedó evidenciado a fines del pasado año cuando su directora, después de viajar a Miami y entrevistarse con la flor y nata de la fauna anticubana, fue sorprendida en el aeropuerto de Miami con 10 mil dólares para los empleados de la CIA en La Habana. Los inspectores del departamento del Tesoro yanqui tuvieron la torpeza de estrenar con ella las nuevas regulaciones de Bush contra los viajeros a Cuba. Por supuesto que de esta insólita y tragicómica noticia la prensa española no se dio por enterada.

En nuestra Feria del Libro las editoriales españolas ocuparon más de 250 metros cuadrados y hubo una importantísima delegación de 29 editores e intelectuales, entre los que destacaría a Constantino Bértolo, Andrés Sorel, Eva Forest, Belén Gopegui y Carlo Frabetti, quienes participaron en paneles, dictaron conferencias, presentaron libros suyos publicados por editoriales cubanas, y estuvieron en importantes espacios de radio y televisión. Aparte de esto, hubo una excelente exposición dedicada a Rafael Alberti, traída por la Junta de Andalucía, y ediciones cubanas de clásicos como las de la poesía de Miguel Hernández y Antonio Machado presentadas por los Premios Nacionales de Literatura Pablo Armando Fernández y Roberto Fernández Retamar.

8. En junio del año pasado, mientras cerraba los ojos ante el internamiento de menores en el campo de concentración de Guantánamo, callaba ante el bombardeo de civiles y el asesinato de periodistas en Bagdad y legitimaba la criminal ocupación de Iraq por parte de EEUU apoyando la resolución 1511, la Unión Europea imponía "sanciones políticas" a Cuba en protesta por la "represión" ejercida contra los "disidentes" en la isla. Estas "sanciones políticas", que usted ha calificado de un auténtico "bloqueo cultural", se han materializado, por ejemplo, en el boicot del gobierno alemán a la XIII Feria del Libro de Cuba, de cuyo comité organizador es usted presidente y que acaba de celebrarse en La Habana. Precisamente Alemania era el país invitado a esta edición, que ha dedicado un homenaje a la cultura y literatura alemanas. Más de cien libreros y editores disidentes de ese país, contra la posición de su gobierno, han participado en la Feria. ¿En qué medida cree usted que ésta ha servido para romper ese bloqueo cultural y fortalecer a nivel internacional las relaciones de Cuba con el resto del mundo?

En la clausura de la Feria, un intelectual alemán ironizaba parafraseando a Brecht y decía que a partir del boicot a la Feria del Libro de la Habana, se debería escribir la "Dialéctica de la Torpeza", porque gracias a la decisión del gobierno alemán, el éxito y la difusión del evento fueron mayores que nunca antes. Esto es muy cierto, el intento de dañar la Feria motivó una participación de intelectuales y editoriales de ese país mayor que la prevista inicialmente, hizo además que la Feria fuera más conocida y divulgada internacionalmente. Incluso el impacto fue tal que la Unión Europea trató de desmentirse a sí misma, afirmando que no existía tal boicot, lo que deja en claro lo indefendible y torpe de su postura. En la Feria presentaron ediciones cubanas de sus propios libros figuras como Alice Walker, Erick Toussaint, Atilio Borón, Pablo González Casanova y Luis Britto García, además de los españoles que ya mencioné. Si se suman a eso las personalidades de la cultura que han visitado Cuba en los últimos meses, como Costa Gavras, Augusto Roa Bastos, Noam Chomsky, Ernesto Cardenal, Gabriel García Márquez, Robert Redford o Danny Glover, además de los jurados internacionales del Festival de Cine y del Concurso literario de la Casa de las Américas, te percatas de que el intento de bloqueo cultural ha sido un rotundo fracaso.

9. Incluso los lectores de Rebelión más familiarizados con la realidad cubana, seguimos un poco afirmando la diferencia de los "principios" de la Revolución sin conocer la mucho más importante diferencia de su funcionamiento cotidiano. En España, por ejemplo, un libro cuesta de media el equivalente a 25 barras de pan; y con lo que cuesta un coche pequeño apenas si un lector podría comprar lectura para tres años. España, al mismo tiempo, es el país de Europa que más títulos nuevos edita cada año y en el que menos lectores hay. ¿Cuánto cuesta un libro en Cuba? ¿Cuántos cubanos leen habitualmente? ¿Cuántas bibliotecas públicas hay por -habitante? En España, por lo demás, el proceso de concentración editorial en las manos de tres o cuatro grandes grupos y la orientación estrictamente comercial de la cultura, determinan la paradoja de que cuantos más libros se publican menos influencia social tienen los autores y más difícil es para los pequeños editores sacar al mercado libros de calidad y de incidencia duradera. Usted ha sido director de la editorial Abril y fundador de La Jiribilla, ¿puede usted explicarnos cómo nacen una editorial o un periódico en Cuba? ¿Qué relación institucional mantienen con el Estado? En mi condición de autor, expuesto como estoy a la "piratería" de las empresas, las cuales me "protegen" del comunismo de mis lectores (que querrían fotocopiarme o leerme gratuitamente en la red), me gustaría mucho también que me explicase de qué vive un autor en Cuba y qué clase de relación institucional une a los autores al Instituto del Libro que usted preside. ¿Cuáles son los derechos del autor en Cuba?

En Cuba están registradas 577 publicaciones periódicas y 128 editoriales. Si hablas de periódicos diarios en soporte papel, por razones económicas sólo tenemos dos, pero si vas a Internet verás decenas de ellos. Al no estar concebidas la cultura y la información como un negocio, y la venta mayoritaria de las revistas y los libros producirse en pesos cubanos, a pesar de que sus costos son en dólares, es mucho más viable el surgimiento de un periódico electrónico. La Jiribilla apareció hace tres años en Internet y sólo ahora comienza a circular en papel.

Existen cientos de publicaciones de centros científicos, asociaciones e instituciones religiosas. También grupos de escritores jóvenes han fundado pequeñas editoriales o revistas, varias fuera de La Habana, con el apoyo de una organización como la Asociación Hermanos Saíz; o aquí mismo dos poetas, Reina María Rodríguez y Antón Arrufat, dirigen una revista y un sello editorial para realizar una labor experimental en la literatura. Cintio Vitier fundó hace pocos años La isla Infinita, una bellísima publicación que combina arte y poesía.

Se ha estimulado el crecimiento de las editoriales fuera de la capital para responder al potencial creador existente en todo el país, y esas editoriales producen más de 400 títulos al año. Las de los escritores jóvenes y las de las provincias son apoyadas materialmente por el estado a través del Instituto del Libro, otras son financiadas por las asociaciones o instituciones no gubernamentales a las que pertenecen (en Cuba son varios centenares, cosa que suele ignorarse). En todos los casos las decisiones sobre lo que publican las toman los consejos editoriales formados por escritores e intelectuales.

En Cuba existen organizaciones de creadores e incluso los más jóvenes, como te mencionaba, tienen también una, en que someten a crítica todo lo que hacemos y defienden los intereses de sus miembros. Es una manera de participación que mantiene gran presión sobre las instituciones e impide su burocratización, además de los consejos asesores, que son otra vía.

Funcionan los consejos editoriales en todo el país, para decidir los planes de publicación de las editoriales. Igual sucede con los premios literarios. Aquí no oirás hablar de escándalos, tan comunes en otros lugares, con los jugosos premios para libros inéditos que se conocen por adelantado y nunca se equivocan con un autor desconocido. Tenemos un conjunto de premios y becas en metálico que estimula la creación y cuyos jurados integran escritores de prestigio. Aunque se remunera el derecho de autor, en Cuba, como en el mundo entero, son pocos los autores que viven solamente de escribir libros, muchos trabajan en instituciones culturales, editoriales, revistas, y en otros empleos afines al trabajo literario. El derecho de autor complementa ese trabajo y por decisión de las asociaciones de creadores no depende de las ventas, sino de un acuerdo entre la editorial y el autor. Algunos tienen ingresos en dólares por publicar en el extranjero o por vender algunos libros en esa moneda dentro del país, y obtienen además otros pequeños ingresos al colaborar en revistas y publicaciones.

Cuba tiene once millones de habitantes. Existen 382 bibliotecas públicas y 346 librerías que abarcan toda la geografía del país, además de miles de bibliotecas en escuelas, universidades y otras instituciones, incluso en las prisiones. Según datos del Informe Mundial de cultura de la UNESCO en el período 1989-1994, en el número de obras que poseen las bibliotecas públicas por cada 100 habitantes, Cuba superaba con 48 títulos a México (36), Perú (25), Costa Rica (10), Chile (5), El Salvador y Ecuador (1) e igualaba a Italia con la misma cifra.

Sobre los precios del libro te diré que Ensayo sobre la ceguera de Saramago acaba de venderse a 12 pesos (equivalente a 40 centavos de dólar), y una antología de Ernesto Cardenal a 6 pesos. Estos precios, aunque son superiores a los que teníamos antes de 1990, siguen siendo los más bajos del mundo. Ese lector cubano por el que preguntas ha agotado dos ediciones sucesivas del Ulises de Joyce, que suman 15 000 ejemplares, además de hacer desaparecer en una semana medio millón de ejemplares del texto correspondiente a un curso de técnicas narrativas, impartido por televisión, para no hablar de los millones de ejemplares de literatura para niños y jóvenes, todo esto sin contar todos los libros para la educación, que son gratuitos.

El dilema de los editores cubanos es muy distinto al de sus colegas del resto del mundo. Más que preocuparse por cómo vender sus títulos, su desafío está en satisfacer la demanda creciente de lectores cada vez más exigentes con obras asequibles a todos. Esto hace que la relación con los autores sea más cultural que económica, ellos son los primeros que protestarían contra una concepción mercantil de la edición, pues más que ganar dinero, que también necesitan, les interesa ser leídos.

10. Después de pedirle disculpas por la longitud de mis preguntas, acabaré con una pregunta muy corta que exigirá quizás una respuesta muy larga. La lucha anti-imperialista internacional está indisolublemente ligada a Cuba no menos que la suerte de la Revolución cubana lo está al triunfo de esa lucha. Imaginemos que vencemos porque imaginando también se doblega la realidad. ¿Cómo cree usted que será una cultura desembarazada de la ortopedia del capitalismo? ¿ Qué libros se escribirán en una sociedad liberada? ¿Qué autores cubanos se seguirán leyendo cuando la Revolución circule por nuestros pulmones sin necesidad de respiración asistida?

El tono profético de tu pregunta me asusta un poco. Creo que quizá sea mejor decir qué no será. Constantino Bértolo ha prefigurado en su texto "La edición sin editores o el capitalismo sin capitalistas" a la editorial capitalista del futuro cercano, y termina diciendo: "El arte prevalecerá, el arte de vender". Es sobrecogedor, pero parece que hacia allí van. Creo, en cambio, que en una cultura sin capitalismo prevalecerá el arte más auténtico. No sé qué libros se escribirían, pero seguro no serán los que dicte un mercado cada vez más empobrecedor. En Cuba llevamos 45 años trabajando por esa libertad, porque prevalezca el arte.

Tu pregunta sobre los autores cubanos me hace pensar en Aire frío, de Virgilio Piñera, retransmitido hace una semana por la televisión; en que Paradiso de Lezama Lima y El siglo de las luces, de Carpentier, se siguen agotando edición tras edición; o en el coro que acabo de escuchar en una ciudad de provincia, interpretando poemas musicalizados de Nicolás Guillén. Ninguna de estas obras se escribió para complacer a una transnacional o a una moda ¿Qué las une entonces en el hoy y el mañana de su país y del mundo? Creo que ellos hurgaron, desde el talento y la imaginación, no sólo en la condición del ser humano, si no específicamente en esa amalgama que es lo cubano, algo esencial para entender nuestra resistencia y la Revolución misma. Quizá por ahí esté el camino de la trascendencia, sabiendo que cualquier profecía corre el riesgo de ser errática, más cuando se trata de esa apuesta misteriosa que es la literatura.

(Entrevista realizada el 10 de marzo de 2004)

Uno de los abogados de los cinco cubanos presos en EEUU considera que la vista oral para la apelación fue justa

Uno de los abogados de los cinco cubanos presos en EEUU considera que la vista oral para la apelación fue justa Rosa Miriam Elizalde y Esther Barroso
Cubadebate


Acababa de llegar a La Habana, dos días después de la vista oral para la apelación del juicio que condenó a los Cinco en el escenario envenenado de Miami, hace ya tres años. Es la primera entrevista que concede Leonard Weinglass -abogado de Antonio Guerrero- a la prensa cubana, pero no será la única. Otros colegas llegarán en pocos minutos, y el tiempo que dispone para nosotros no sobra y queremos aprovecharlo al máximo.

Sentando en un inmenso butacón, sonriendo, está frente a nosotras uno de los principales protagonistas de esta nueva batalla legal que vuelve a transcurrir en Miami, pero en un contexto diferente. Tenemos muchas preguntas en la agenda y se ha unido a nuestro equipo de trabajo, de manera totalmente fortuita, el abogado José Pertierra, conocido por los cubanos durante la batalla legal por el regreso de Elián a Cuba. Generosamente, será nuestro traductor en esta entrevista que comienza con las palabras que le dan título: "Esta fue una audiencia justa".

-¿Por qué?

-Fue una audiencia justa. Ninguno de los tres jueces eran de la Florida. Ninguno de ellos había sido antes fiscal. Fue un panel inusualmente bueno para nosotros, donde nos permitieron exponer los argumentos. Nos hicieron muchas preguntas, y también a los fiscales, y pienso que tuvimos una audiencia completa. Sin embargo, es muy difícil predecir cuál va a ser la decisión de la corte.

-Se siente mucho optimismo en las declaraciones de personas que asistieron a la audiencia y apoyan la causa de los Cinco. ¿Qué percepción tiene Weinglass?

-Es muy temprano todavía para celebrar. La realidad es que no sabemos qué está pensando este tribunal. Solamente hemos conocido en qué están interesados. Es verdad que ellos se detuvieron en los aspectos que a nosotros nos interesaba presentar, eso es cierto, y nos da aliento, pero no sabemos cómo se sienten sobre esos temas que son esenciales en esta apelación. Tendremos que esperar.

-¿Cómo valora los argumentos de la Fiscalía?

-La parte más interesante de ese asunto tiene que ver con cuáles son los argumentos que seleccionaron los fiscales para presentar. Y en ese asunto fue el tribunal el que dirigió a los fiscales en relación con los argumentos seleccionados. Los argumentos que interesaba a la Corte que la fiscalía explicara con mayor detenimiento, eran precisamente los que nos interesaba exponer a nosotros. En ese sentido, esta actuación nos da más aliento. Pero no sabemos si es que el tribunal está pensando a nuestro favor, o si quiere escuchar más argumentos para apuntalar un criterio en un sentido totalmente contrario.

-¿Puede describirnos exactamente qué pasó con el cargo de Conspiración para cometer asesinato?

-Sobre la Conspiración para cometer asesinato, la corte realizó preguntas muy difíciles, tanto a la Fiscalía como a nosotros, que nos dice que estaba muy interesada en ese tema. Pero es imposible saber si la corte estaba a favor o en contra de nosotros. Por lo menos, estaba interesada y eso es lo más que se puede decir.

-Los despachos de prensa hancoincidido en que las respuestas de la Fiscal fueron muy débiles, y usted habla ahora de que ambas partes recibieron preguntas difíciles ¿Cuáles fueron esas preguntas? ¿Cuán débiles fueron las respuestas de la fiscal Catherine Heck-Miller?

-Hay dos áreas en que el tribunal le preguntó a la fiscal y que nos indican sus preocupaciones. Sobre la conspiración para cometer asesinato hizo dos preguntas, básicamente: ¿ dónde está la evidencia de que Gerardo sabía que iba a producirse un conflicto militar? Las respuestas de la fiscalía fueron muy débiles. La segunda pregunta fue: ¿dónde está la evidencia de que Gerardo también participó en el plan? En este caso, las respuestas de ella volvieron a ser muy débiles. Esos nos da aliento, pero la experiencia de los abogados es que la corte muchas veces hace preguntas muy difíciles de responder por la fiscalía, y entonces decide a favor de ellos de todas maneras.

-¿Ha podido consultar lo que allí pasó con otros abogados?

-Después de la vista, tuve en encuentro con varios abogados, quienes, basándose en sus experiencias, nos pidieron que no celebráramos el éxito de la audiencia tan temprano. Los abogados en Estados Unidos saben muy bien que muchas veces, cuando nos vamos de la corte pensando que ganamos, y es solo para descubrir, dos o tres meses después, que perdimos.

-Hablaba ahorita de dos ámbitos en que transcurrieron las preguntas. Nos habló de una: la Conspiración para cometer asesinato. ¿Cuál es la otra?

-La segunda área donde preguntaron a los fiscales y recibieron respuestas débiles, fue en la parte que tenía que ver con la solicitud de una nueva sede, y la experiencia del caso Ramírez, que como sabes fue el intento de la fiscalía de Miami de sacar el caso de esa ciudad, argumentando los prejuicios de la comunidad cubana. La fiscal dio una respuesta totalmente opuesta a lo que ellos mismos habían argumentado en aquel caso: habló de que Miami era un sitio apropiado para el juicio. Con respecto a eso la fiscal se pasó más tiempo de lo debido, tratando de responder. La respuesta no fue convincente.

-También hemos leído en la prensa que el cargo de conspiración para cometer espionaje recibió mucha menos atención en esta vista…

-Se habló muy poco de la sustancia de ese cargo, pero sí de la sentencia, y sobre eso el abogado Richard Klugh argumentó contundentemente. Por eso pensamos que quedaron claras nuestras opiniones y hubo una buena reacción ante el argumento de que ellos no violaron la seguridad nacional de Estados Unidos

Yo expliqué, por ejemplo, que mi cliente, Antonio Guerrero, está cumpliendo la misma cadena perpetua que han recibido Robert Walker, Robert Hansen y Aldrich Ames, espías famosos, que tienen sobre sí cientos de documentos en los que se argumenta por qué violaron la seguridad nacional del país. Sin embargo, en el caso de Antonio y en el de los otros dos cubanos con este cargo, no hubo ni una sola página. Entonces, ¿cómo se puede aplicar la misma cadena perpetua en casos de tan diferente naturaleza? Hemos puesto nuestra esperanza en que el tribunal pueda comprender algo tan simple.

-¿Hubo alguna expresión de los jueces que les diera a los abogados alguna señal de que, efectivamente, ninguno de nuestros compañeros puso jamás en peligro la seguridad nacional de Estados Unidos?

-Dijimos claramente que ellos no eran un peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos. No recuerdo que la fiscal haya respondido al planteamiento que hicimos, y los jueces no permitieron en el tribunal de Apelaciones el ambiente que existió durante el juicio del tribunal de primera instancia. Allí dijeron que los Cinco llegaron a EE.UU. para poner en riesgo la seguridad nacional del país. Este tipo de exageración extrema tuvo éxito ante un jurado en Miami, pero no hubieran podido -ni lo intentaron- convencer de esto a los tres jueces.

-Después de un silencio prácticamente total en torno a este caso, ha habido alguna información pública, a raíz de la audiencia. ¿Cómo lo interpreta? ¿Eso prefigura algún cambio?

-Lo que paso en este caso no es inusual. En el caso de Mumia que ha llegado a conocerse mundialmente, y también, mucho, en EE UU, fue silenciado durante 14 años. Igualmente, el caso de los cinco ha recibido muy poca atención durante cinco años. Sin embargo, hay hechos ahora que habría que considerar a favor de ellos y que deben incrementar la atención del público. Primero, el anuncio que salió en el diario The New York Times, y que ayudó mucho. El canal internacional Fox también hizo un programa sobre el caso. Fue breve, pero allí estaba el caso. En la vista en Miami había 9 cámaras de televisión. No pudieron ignorar una audiencia que tenía observadores internacionales, de Europa y Suramérica. Llamó la atención, indudablemente. Espero más y más comentarios sobre el caso en los próximos meses. Hasta ahora nosotros hemos sido los que hemos llamado a la prensa, y tocado a sus puertas. Ahora la prensa es la que llama a nosotros, y por lo tanto es lógico suponer que se hablará mucho más sobre el caso.

-¿En qué medida eso puede incidir en la corte?

-Ningún abogado puede darle la respuesta a esa pregunta. Realmente no sabemos. Lo que sí sabemos es que, mientras existe apoyo público, es mejor para el caso, porque es más difícil para la corte ignorar los factores críticos del caso. Es correcto decir que mientras mas apoyo exista, mejor sin saber exactamente la dinámica entre el apoyo del publico y la corte.

-¿Qué impresión tuvo de los jueces y la forma en que condujeron la vista?

-Las impresiones que tenía sobre sus antecedentes fueron confirmadas por lo que ocurrió durante la audiencia. Dos de los jueces fueron a las mejores escuelas de Derecho en EE.UU. y se graduaron entre los primeros de su clase. Esta fue una corte inusualmente inteligente y muy calificada. Era una corte de más años. Un juez tiene 80 y el otro 84. Estos no son jueces que desean avanzar en sus carreras. Ya tienen un nombre, una carrera hecha. Pueden ahora ser independientes. Por eso manejaron la vista de la manera en que esperábamos.

Las preguntas fueron muy inteligentes. Trataban los asuntos que nosotros esperábamos. No se enfocaron estrictamente en lo patriótico. Todo estaba dirigido hacia la ley. Nosotros se los agradecemos. Si desestimamos los intereses nacionales y patrióticos, el caso es muy fuerte a nuestro favor. Nuestra esperanza era que la corte se interesara en el caso a ese nivel. Y eso fue lo realmente lo que ocurrió.

-¿Qué podemos esperar ahora? ¿Tiene alguna idea de cuándo la corte pronunciará su decisión sobre el caso?

-Es imposible saber cuándo la corte decidirá el caso. Este tribunal se destaca por decidir los casos más rápidamente que otros. Pero este fue un caso muy largo y muy complicado. Es muy difícil decir. Si tuviéramos que especular, yo diría que se pronunciarán en más de 60 días y hasta 100 días. Pero eso es solo una especulación. Hay que ver cual es la decisión. Si ganamos cualquier cosa, el fiscal puede apelar a la corte entera (en banc). Y si nosotros perdemos, entonces nosotros apelamos a la corte entera. De cualquier manera, el caso va a la corte entera. Pero la corte no tiene la obligación de aceptar el caso. Ambas partes harán una solicitud, y en la mayoría de los casos, esa solicitud es negada. Entonces, cualquiera de las partes puede apelar a la Corte Suprema. Otra vez. Es un pedido para que la corte acepte el caso.

-¿Y qué tiempo toma todo esto después del pronunciamiento de los jueces?

- Estas solicitudes ocurren bastante rápido.

-¿Cuales son las diferentes y posibles decisiones del tribunal?

-Entre las posibilidades esta ganarlo todo o perderlo todo. Ganar o perder cada uno de los 26 cargos. O también, el tema del sitio del juicio o los errores con respecto al proceso, como el rastreo de inteligencia extranjera, el Acta de información clasificada, etc… Cosas muy técnicas. Y la corte puede devolver parte del caso al tribunal de primera instancia para más litigio. La corte puede también dividirse. Dos jueces pueden votar por una decisión, y el otro juez discrepar. Hay muchas posibilidades.

-Hay más de 200 grupos de solidaridad en todo el mundo, que estarán esperando ansiosos la decisión del tribunal. ¿Qué les recomendaría?

-No soy experto en cuestiones de táctica para grupos de solidaridad. Sin embargo, cualquier cosa que ayude a educar e informar al publico sobre este tema ayudaría muchísimo. Creo que es vital, y ellos lo saben hacer muy bien. Hay que aprovechar la coyuntura.

Ha ocurrido algo extraordinario en Estados Unidos con respecto a este caso. Fue el más largo del país. Testificaron tres generales, un almirante, un ex consejero presidencial. La historia de 40 años de política exterior se presentó en la corte. Eso es muy raro. Personas que habían cometido actos de violencia fueron traídas a la corte, para que dieran testimonios sobre esos actos. Sin embargo, este caso no recibió atención de la prensa, salvo dentro de Miami.

Yo no he visto ninguna explicación satisfactoria sobre esto. Cuando uno enciende el televisor en Estados Unidos ve muchos reportes sobre diferentes procesos judiciales, y nada sobre los Cinco. Es increíble que esto esté pasando. Hasta ahora ha estado continuando. Por tanto, los grupos de apoyo pudieran romper esas barreras, solo exponiendo los simples hechos de lo que pasó. Hay una gran oportunidad para comenzar a educar a la gente sobre este caso.

-Tal y como va el proceso eleccionario en Estados Unidos, ¿puede influir la campaña presidencial ahora en el caso?

-Si la decisión es junio o julio, esto seria al comienzo de la temporada de las elecciones. Y no sabemos cuál va a ser la decisión de la corte. Tenemos un Fiscal de la nación, John Ashcroft, que le encanta hablarle al pueblo norteamericano y sus puntos de vista tienden hacia la extrema derecha. Si ganamos partes del caso, atacarán indudablemente a la corte. ¿Cuál será el efecto de esto en los candidatos presidenciales. Solamente podemos especular. La coyuntura del punto de vista de un abogado no es favorable. Cualquier resultado será politizado en un contexto en el cual el sur de Florida es un factor importante. Hay preocupación sobre eso.

Salvo excepciones, no hay muchos políticos decididos a apoyar a los Cinco. El resultado más probable serán más ataques contra ellos. Y también, sobre la corte. Es algo que nos preocupa.

-Es extraordinario que ahora, cuando ha circulado alguna información sobre la Apelación, la prensa norteamericana los sigue presentando como "espías".

-Sí. Dijeron durante 14 años que Mumia era un asesino de policías, pero después comenzaron a decir que era un periodista. Por eso es muy importante educar al público para que los medios de comunicación cambien los simples y equivocados titulares.

-¿Ha hablado con los defendidos, después de la audiencia?

-Hablé con tres de ellos últimamente, pero no después de la audiencia hace dos días. Cuando regrese a los Estados Unidos les hablaré sobre la vista.

-¿Cómo está Antonio?

-Él está bien. Su mamá habló con él ayer, y yo hablé con ella después de eso. Lo han regresado a Colorado. Se siente bien, y está ahora tan activo como anteriormente.

-Le preguntaba porque en vísperas de esta audiencia, Antonio fue trasladado de cárcel temporalmente para ser sometido a una operación y recluido en "el hueco". Algo muy extraño…

-Cuando llevaron a Antonio de Colorado al hospital de Illinois, lo pusieron en el "hueco". A nadie le cabría en la cabeza algo así: confinar en condiciones más terribles a un prisionero que va a recibir un tratamiento médico. Cuando él estuvo enfermo y necesitaba tratamiento, en ese preciso momento lo meten en el hueco. Y vio a los médicos cuando estaba en el hueco, que tuvo que atenderlo no en una sala de hospital o en una clínica, sino en un hueco. Y así es como empezaron el tratamiento. Efectivamente, increíble.

-¿En esta vista oral hubo algún comentario sobre la violación de los derechos humanos de los Cinco y sus familiares?

-No. No. Sin embargo, le informamos al tribunal sobre las condiciones que crearon cuando metieron a los presos en el hueco. Yo escribí en detalle lo que hicieron con Gerardo y con Antonio durante ese plazo de 29 días para la apelación. Y eso lo dimos a esta corte por escrito. En ese momento pedí más tiempo para prepararme y poder representar a Antonio. Los abogados me dijeron que la corte no me daría más tiempo, pero cuando la corte leyó los documentos, me dieron todo el tiempo que necesitaba. Y por eso, me gustaría pensar que tuvo algún efecto en la corte.

-Su compromiso con este caso desde que asumió la defensa de Antonio Guerrero ha sido muy particular. ¿Por qué esta pasión de Weinglass?

-Nunca he ejercido como abogado para obtener dinero o en litigios de dinero, donde alguien desea sacar provecho de otro. Desde que estudié en la universidad y nos enseñaron que ser abogado era un compromiso de justicia, lo asumí como tal, con absoluta pasión. Desde entonces me he involucrado en casos donde se dirime la justicia, o tienen un carácter político tal y como yo entiendo la política -un compromiso con aquellos a quienes se les niega cotidianamente la justicia-. Y, también, en procesos que, a veces, adquieren dentro de Estados Unidos una trascendencia internacional. En este caso se han entrelazado esos tres elementos, pero hay algo más: representamos a cinco seres humanos excepcionales. Antonio para mí no es cualquier defendido. Ser su abogado es más que eso. Es, sencillamente, un honor.

Entrevista a Adina Bastidas, exvicepresidente de Venezuela y responsable de la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI)

Entrevista a Adina Bastidas, exvicepresidente de Venezuela y responsable de la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI) “En la recogida de firmas contra Hugo Chávez la oposición ha intentado repetir el fraude que les caracterizó durante 40 años”

Pascual Serrano
http://www.pascualserrano.net


Venezuela está viviendo estos días unos momentos importantes. El inminente pronunciamiento del Consejo Nacional Electoral sobre las firmas recogidas para solicitar un referéndum revocatorio contra Hugo Chávez está creando fuertes tensiones entre la población y, en especial, entre las filas de la oposición. La visita a España de una delegación venezolana liderada por la que fue vicepresidenta y ahora directora de la Comisión de Administración de Divisas, la economista Adina Bastidas, ayuda a clarificar la situación.

La principal pregunta en estos momentos es, sin duda, su valoración del proceso de recogida de firmas para el referéndum revocatorio del presidente Hugo Chávez

Ahora la oposición está haciendo uso de un derecho constitucional que le otorga la misma Constitución de la que ellos reniegan. Han repetido el fraude que les ha caracterizado durante 40 años mediante la entrega de plantillas con firmas de fallecidos, extranjeros, menores o repitiendo firmas pidiendo el referéndum revocatorio contra el presidente.

Para supervisar la legalidad del proceso se creó el Consejo Nacional Electoral (CNE). La oposición no aceptó que fuese nombrado por la Asamblea Nacional debido a que su presencia era minoritaria y lograron que lo eligiese el Tribunal Supremo de Justicia. Lo recibieron con abrazos y aplausos y cuando han visto que se están estudiando las firmas con rigor empiezan a renegar del CNE y a desautorizarlo. Ellos no pensaban que las firmas se fuesen a verificar, por eso piden rapidez y precipitación al Consejo Nacional Electoral. Los retrasos en su pronunciamiento no están motivados más que por su intento de fraude. El presidente del CNE ya ha dicho que 1.400.000 firmas se deben de verificar. No está diciendo que sean nulas, sino que son dudosas. Por ello la oposición provocó el inicio de llamamientos a los disturbios y el sabotaje. Anunciaron la hora 0 para provocar un nuevo golpe. Gobernadores opositores como el de Miranda, ya han pedido desconocer al CNE.

-¿Y como valora el papel de los observadores internacionales como la OEA o el Centro Carter?

Su función es exclusivamente supervisar, no pueden ser actores. Sin embargo están adoptando un papel de injerencia inadmisible al proponer en un reciente comunicado que se trabaje por muestreos aleatorios de las firmas y que no se revisen. La UE está en la misma línea, afirmando que hay buen fe en la recolección de firmas. ¿Cómo puede haber buena fe en la presentación de firmas de personas muertas o menores pidiendo la dimisión de un presidente?

-¿Cuál está siendo ahora el papel de los medios de comunicación?

Continúan con la función golpista que han tenido durante todo el proceso. Son los que están llamando a la resistencia, a los sabotajes y a la violencia. Los medios españoles también están desinformados o desinformando, presentado a la población española el tópico de una división social venezolana.

-Se acaban de difundir las cifras económicas de Venezuela en el año 2003 y no parece que sean muy positivas, el crecimiento económico bajó un 9 % y la inflación subió un 28 %

Con los 63 días del paro petrolero de diciembre del 202 la economía venezolana tuvo 20.000 millones de dólares de pérdidas. A ello se suma la fuga de divisas. Lo que explica esas cifras anuales. En tres meses tuvimos que recuperar la industria petrolera. Por otro lado, hemos afrontado importantes inversiones gubernamentales en tierras cuyos beneficios todavía no se han podido apreciar. La situación está mejorando rápidamente, aumenta la existencia de un microempresario importante que está ayudando a la economía y del movimiento cooperativista.

Por otro lado, legislaciones como la Ley de Pequeñas y Medianas Empresas, la Ley de Pesca y Agricultura o la Ley de Cooperativas están comenzando a tener su efecto positivo en la economía.

-¿Cuál es la relación del gobierno venezolano con el empresariado?. Ustedes han tenido en la confederación empresarial Fedecámaras a uno de sus más virulentos opositores.

Hoy, el 70 % de los empresarios de Fedecámaras le están pidiendo a la dirección de la organización que deje de hacer política. Hace unos días, el Centro Carter tuvo reuniones individuales con los principales empresarios y, posteriormente, un encuentro común con ellos.

En ese encuentro ya se percibió que muchos de ellos comenzaron a desmarcarse de la política de agresión gubernamental que tanto daño hace al país y ningún beneficio a los empresarios. Ya los empresarios se están acercando al gobierno como lo demuestran diversos colectivos como la Cámara de Bolivar o Fedindustria.

-¿Y la relación con los trabajadores?. También existía un enfrentamiento con la Central de Trabajadores de Venezuela (CTV).

Hoy los trabajadores van renunciando a esa Confederación que nunca los representó, los trabajadores están organizando sus propios sindicatos. Aunque hay que reconocer que no hemos sido capaces de crear una organización bolivariana de trabajadores, la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) no se está consolidando a nivel nacional, hay que hacer un llamamiento a los trabajadores venezolanos.

-En algunas regiones están apareciendo diferentes partidos de inspiración chavista con vistas a las elecciones regionales y locales de agosto. ¿Qué opinión le merece esa situación?

Esa proliferación surge por la carencia de un partido real que los aglutine. No es un problema que haya tres candidaturas "chavistas" si se evoluciona hacia la unidad. Deben apostar por el apoyo a la candidatura más respaldada por la población consensuando el equipo de gobierno y el programa regional.

-¿Y en cuanto a las Fuerzas Armadas?, ¿qué grado de lealtad constitucional existe?

El ejército se ha conformado con unos militares honestos y leales al poder político institucional. Ya no tenemos la inocencia de 1999.

-¿Cuál podría ser el balance de cinco años de revolución bolivariana?

Se están convirtiendo en productivas tierras desocupadas que eran del Estado y estaban ilegalmente en manos de latifundistas que no las hacían producir. En educación, el pasado año la Misión Robinson logró la alfabetización de un millón de personas en cuatro meses. Para la educación superior, se ha creado la Misión Sucre para que se incorporen a la educación superior los excluidos de tantos años de poder de la oligarquía. Se ha creado también la Universidad Bolivariana.

Hasta ahora tampoco había salud para los pobres. Hemos creado la Misión Barrio Adentro mediante la cual un médico, tras construirle una vivienda y una consulta, está las 24 horas del día un lugares donde nunca hubo asistencia. Todo ello se ha hecho con la solidaridad de los médicos cubanos. En su momento se presentó este proyecto al Colegio de Médicos de Venezuela y ningún médico quiso participar, preferían seguir en su clínicas privadas destinadas a los adinerados. Ahora, esos médicos denuncian que se está "cubanizando" la salud.

En cuanto a la economía, la política de control de cambio nos ha permitido tener 22.300 millones de dólares en reservas.

La oposición ha ido perdiendo poder y apoyo durante estos cinco años. Todos sus intentos ilícitos e ilegales de atentar contra las instituciones legales y democráticas han ido fallando, su golpe de Estado en abril de 1992, el paro petrolero y ahora su intentó violento de desestabilización al no querer asumir su fracaso en la recogida de firmas.

"Mientras haya en frente un pirata como EEUU, el Comandante Fidel y yo disparamos en la misma trinchera."

"Mientras haya en frente un pirata como EEUU, el Comandante Fidel y yo disparamos en la misma trinchera." Entrevista a Julio Anguita, ex coordinador de Izquierda Unida y ex alcalde de Córdoba

Alejandro Massia/Julio Otero
Tiempo de Cuba


Julio Anguita no parece haber perdido las buenas costumbres porque llega a nuestra cita con puntualidad militante. Durante la entrevista, comprobamos que el que fuera coordinador general de IU durante muchos años, mantiene la pasión por la política y conserva la misma lucidez y perspectiva crítica de siempre, aunque eso sí, parece más pesimista con la situación mundial actual. Asegura que Cuba es una aportación indiscutible a la historia de la revolución y opina que apoyarla significa hoy "compromiso contra la globalización". Fustiga a los políticos de izquierdas que tienen miedo a presentarse "como lo que somos, rojos," y augura un porvenir sombrío para el Estado Español si no se reconoce a los distintos pueblos que lo integran. Al término del encuentro, pudimos darnos cuenta de lo que se echa en falta una figura de su talla en estos tiempos de tanta mediocridad política.

-Para empezar, nos gustaría que hablara de las veces que ha estado en Cuba y las impresiones que le causaron sus distintos viajes.

Bueno, yo he visitado Cuba en 5 ocasiones y he visto el país en distintos momentos de su historia reciente. Las primeras 2 veces, allá por los años 80, vi una revolución muy pujante, donde hasta los propios cubanos que estaban en contra me reconocían que la formación política que tenían para combatir el régimen se la había proporcionado el propio Castro. Me llamó mucho la atención la tremenda libertad de la gente corriente, el alto nivel político y cultural de la población, la participación de la sociedad en los asuntos del país... Vi un sistema democrático, no de partidos, que me gustó muchísimo.

Después, tras la caída de la URSS, he viajado en otras tres ocasiones y he visto los problemas derivados de la escasez de petróleo, el tener que admitir el tema del turismo y los empresarios españoles, el desencanto de parte del pueblo, el tener alguna que otra emisora de radio permanentemente bombardeando los oídos de los cubanos sobre un supuesto paraíso americano... Todo esa perspectiva también la tengo. Pero aun así he de decir que Cuba, a pesar de todo, ha seguido conservando su personalidad.

-¿A qué se refiere exactamente?

Sí, a que hay sectores de la población, por ejemplo el colectivo de las personas negras, que saben que es el único sitio donde son iguales que los blancos. Y otros que mirando a su alrededor se dan cuenta que viven mejor que su entorno si se atienen a la calidad de vida en cuanto a sanidad, educación, acceso a los libros o posibilidades de participar se refiere. Lo que pasa es que esto a veces no es valorado lo suficiente por los propios cubanos, porque las generaciones que hicieron la Revolución y levantaron el país van muriéndose poco a poco. Entonces, entra gente que eso que es tan importante le suena a las batallitas de papá y así es como se van minando las resistencias.

-¿Qué balance global haría de estos 45 años de Revolución?

Para mí Cuba constituye una aportación fundamental a la historia de la revolución mundial, guste o no guste a los EE.UU o a una cierta izquierda europea, por llamarla de alguna manera. Yo me dirigiría a los que no estamos en Cuba y les diría que observemos el proceso, veamos cómo arrancó y tengamos el valor suficiente para afirmar que aquello sigue siendo una vía válida con todas su fuerza y con todos sus fallos. Para mí el apoyo a la Revolución Cubana hoy es compromiso contra la globalización. Mientras haya un pirata en frente como EE.UU, violando el derecho internacional y apretando a una pequeña nación llamada Cuba, el comandante Fidel y yo, en la misma trinchera, disparamos contra él. Y después, entre tiro y tiro, podemos discutir ciertas cosas en las que a lo mejor no estamos de acuerdo.

-Lo que acaba de afirmar no es muy políticamente correcto que digamos, sobre todo en estos tiempos que corren...

Sí, sé que no está bien visto hablar así, pero eso es un problema de los que tienen miedo al que dirán, el mío no lo es desde luego. En la vida uno tiene que tener sentido de la propia estima. Por eso, intentar medir con los parámetros de cualquier otro país a Cuba, olvidando la Ley Torricelli o la Helms-Burton, los más de 500 atentados montados por la CIA y reconocidos por el Senado norteamericano contra Fidel, los bombardeos con ciertas bacterias sobre campos de caña de azúcar, el bloqueo que la Asamblea General de Naciones Unidas tantas veces ha condenado, etc, etc. me parece indecente, indecoroso y además suicida. Tengan en cuenta que yo soy de un partido con una ideología que nunca fue fuerte en el mundo y cuando nos apuntamos a esta fuerza política sabíamos lo que era y que íbamos a contracorriente.

-Sin embargo, entre los partidos políticos españoles tradicionalmente de izquierdas hay mucho miedo a la hora de pronunciarse sobre Cuba.

Hay mucho miedo y a veces, perdonadme la expresión, muy poca vergüenza también. Yo hace poco he visto algunas declaraciones de ciertos dirigentes que cuando se les ha preguntado por el tema de Cuba se han asustado. Y lo que no saben es que eso les hace perder votantes y encima no ganan a los otros. No son ni siquiera buenos compradores.

-¿A qué achaca esa actitud? ¿Afán de respetabilidad quizás?

¿Pero de qué respetabilidad hablamos? Será la respetabilidad del usurero, porque para mí, por ejemplo, ni Aznar ni Solana tienen ninguna respetabilidad. Son ilustres delincuentes que no pueden ser detenidos y juzgados simplemente porque no hay una correlación de fuerzas que lo permita. Yo llamé en su día a Javier Solana criminal de guerra y lo sigo manteniendo. Además, estamos viviendo unos momentos en que parece que las cosas están dormidas y es precisamente ahora cuando hay que tener las posiciones claras, lo que no quiere decir irreductibles. Yo no creo que haya que encastillarse en la defensa de unas posiciones sin argumentarlas, eso es un numantinismo que no entiendo.

-¿Se equivoca entonces la izquierda cuando condena al sistema cubano?

Claro que sí. La izquierda, si algún día quiere revitalizarse, tiene que acudir a la historia y aprender lo que supuso el régimen de Batista y lo que ha supuesto el intento permanente de EE.UU por hacerse con la isla porque era un enclave perfecto para sus intereses. Pero resulta que de pronto le sale una Cuba que le dice "mire usted, yo soy independiente". Entonces, esa bandera de independencia es lo que le jode verdaderamente a EE.UU, no que Castro sea comunista. A partir de ahí han ido construyendo la idea de que Cuba es la mala oficial, un lugar siniestro donde hay un dictador sangriento, etc. Todo esto, además, enmarcado dentro de una filosofía muy de El Corte Inglés, ensalzadora de lo joven, y claro, Fidel no es ningún chaval. Ahora bien, la juventud es algo extraordinario, por supuesto, pero por sí misma no es garantía de que sea lo mejor.

-De sus encuentros con Fidel ¿qué es lo que destacaría? ¿con qué se queda?

Lo que más admiro es su gran preparación y su capacidad didáctica. Los discursos que yo le he visto dar están siempre impregnados de humor, de acercarse con cierta sorna a la gente, pero al mismo tiempo si uno se fija puede apreciar que han sido concienzudamente preparados y que están hechos desde la precisión y el análisis marxista más ortodoxo. No se me olvidará nunca un discurso que dio en Managua (Nicaragua), en la toma de posesión del presidente Daniel Ortega, a la que acudió sorpresivamente y allí dijo: "los americanos me han criticado porque yo me he presentado de manera sorpresiva y sin avisar, ¡cómo si no supieran ellos que yo no puedo avisar de mis viajes!". Fue bastante gracioso la verdad. Por cierto, en aquel viaje Fidel vino acompañado por el entonces director de El País, Juan Luis Cebrián, quien estaba totalmente obnubilado. Sí, sí, parecía la novia arrebatada de amor al lado del comandante. Vivir para ver.

-Antes ha dicho que había cosas de Cuba con las que no estaba de acuerdo. ¿Podría decirnos alguna?

Por ejemplo los últimos fusilamientos. Yo no estoy de acuerdo con la pena de muerte, venga de Castro o de quien sea. Pero independientemente de eso, es que creo que se cometió un error con esos tres fusilados. Si lo que se pretendía era dar un escarmiento, en ese caso pienso que hubiera bastado con condenarlos a trabajos forzados o algo por el estilo. De todos modos, esa es mi visión desde aquí, habrá que ver lo que está sucediendo allí. Dicho esto además, estoy seguro que hubo materia de sobra contra ellos y que en Estados Unidos por cosas 100 veces menores están tostando a cientos de personas... Y, por supuesto, como hice público en su día, estar en contra de la pena de muerte para mí no equivale a estar en contra de la Revolución. Volviendo a la metáfora que usé antes, éste sería el debate en la trinchera que yo mantendría con Castro mientras los dos le disparamos a los hijos de puta de en frente. Porque, vuelvo a repetir, nos la estamos viendo con la cara más fea del capitalismo y del imperialismo y, ante esto, hay que tener las cosas claras y no confundir al enemigo.

-Sin embargo, mucha gente aprovechó el momento para romper definitivamente con Cuba. El mismísimo José Saramago hizo una condena pública al día siguiente en el periódico El País. ¿Cómo valora ese gesto?

Bueno, es que siempre que sucede una cosa así suele venir acompañada de una provocación a las fuerzas de izquierdas para que éstas se posicionen. Y la campaña que se desató fue tremenda. Yo no es que pretenda disculpar a Saramago pero no puedo ocultar una especial debilidad por él. Saramago es rojo de verdad. Quizá fue la presión del momento lo que le llevó a pronunciarse asi. No lo sé.

-¿Se podría decir que la posibilidad de una intervención militar en Cuba puede ser ahora más real que nunca?

Sin duda. Hasta ahora no lo había dicho nunca, pero para que entendáis hasta qué extremo puede llegar el poder os contaré que antes de emprender mi último viaje a Cuba, en el año 97 o 98 -no recuerdo bien ahora-, el entonces Ministro de Exteriores, Abel Matutes, me llamó por teléfono y me vino a decir algo así como: "Mire, estoy aquí con Más Canosa y nos hemos enterado de que vas a ir a ver a Castro. Oye, me ha dicho Más Canosa que le digas a Castro que si permite unas elecciones libres, o con cierta sordina en la isla, estará dispuesto a que no haya problemas con Cuba".

-¿Se lo comentó a Fidel?

Ni se lo mencioné. Yo a Fidel con cosas de gángster no le voy. Pero para que veáis, esto es sólo un ejemplo de como se mueve todo un Ministro de Relaciones Exteriores de España. Por eso os digo que a estas alturas del partido no me parecería extraño que Bush, con tal de ganar las próximas elecciones y mantenerse en el poder, fuera capaz de atacar a la isla. Ya sabemos los favores que este pirata le debe a la mafia de Florida. Y Cuba, además, es apetitosa porque con ella el emperador podría colgarse el trofeo de haber acabado con el "Mal".

-Pero, ¿no cree que una agresión de ese tipo levantaría un gran rechazo a nivel mundial?

Miren, precisamente en estos momentos la capacidad de aguante y de encallecimiento de la conciencia, tanto de periodistas como de medios de comunicación o de dirigentes políticos, no tiene parangón donde quiera que estén. Tengan en cuenta que la libertad de información no existe y que lo alternativo llega a poca gente. Si se produjera una invasión, habría seguramente protestas, pero la gran mayoría miraría para otro sitio.

-Cuando se habla de Cuba, al final la pregunta de qué pasará cuando muera Fidel casi siempre termina apareciendo por algún lado. Nosotros no le vamos a pedir que juegue a ser adivino pero...

Yo se lo agradezco. No quisiera contestar a esa pregunta para no transmitir desánimo, porque la cosa está muy difícil, la verdad. El adversario es muy poderoso y los aliados que pueda tener Cuba son hoy por hoy muy sui generis, aunque yo sea un gran defensor de Hugo Chávez y su causa. Por otro lado, ni Raúl Castro ni los demás son como Fidel. Ese es el problema de contar con una personalidad tan excepcional, pero que es finita, y tener en frente lo que se tiene. Yo no quiero parecer pesimista, simplemente pretendo ser realista. Y ahora nos va a tocar pasar una fase muy dura de hegemonía del Imperio, de Bush o del que venga después, eso da lo mismo. Y la única que podría jugar un papel de contrapeso importante sería la Unión Europea, pero ésta no está por la labor, no tiene ninguna dignidad. De todos modos, cuando llegue ese día que habéis mencionado, la partida se jugará, cada uno tendrá que mover sus peones y ya veremos que es lo que pasa. Por ahora lo único que puedo desear es que Fidel Castro dure mucho tiempo.

-Sin embargo, paralelamente a esa crisis de la izquierda que usted ha señalado, asistimos también al renacer de ciertas opciones progresistas en América Latina, al tiempo que crece el movimiento antiglobalización...

Sí pero en nada comparable, a mi modo de ver, con los movimientos que se dieron en torno a Mayo del 68, cuando había figuras de la talla de Tito, Nehru, Lumumba o el propio Fidel Castro, o cuando se creó la Conferencia de los Países No Alineados. Pero es que además también se ha perdido la figura del intelectual comprometido. Algunos de ellos fueron seguidores de lo que pasaba en la URSS sin espíritu crítico; otros se situaron en un mundo de construcciones teóricas y se alejaron de la realidad de la gente; mientras que el resto abrazó el neoliberalismo y por tanto dejaron de ser intelectuales.

Para mí el hecho de que un partido como el Laborista británico tenga de secretario general a un tal Tony Blair y que Thomas Giddens sea su teórico oficial me indica mucho de hacia donde vamos. Y lo mismo digo del Partido Socialista Obrero Español, que tiene entre sus filas a gente como Javier Solana, con lo que ha hecho este tipo. O lo que está pasando en Rusia, donde hoy vemos cómo muchos de los burócratas que manejan las finanzas y el dinero sucio son antiguos miembros de la dirección del Partido Comunista. En fin, no me gustaría transmitiros una imagen pesimista, porque no me considero así, pero ante esta realidad inmediata no puedo mostrarme de otra manera.

Y mientras el movimiento obrero siga en esta postración, que yo creo que no va a cambiar porque ha perdido totalmente su sentido de clase, me temo que esto va a tener que bascular sobre otros colectivos. Estoy diciendo algo que para un marxista puede significar una especie de herejía, pero qué le voy a hacer.

-Cambiando de tema, estamos cerca de las próximas elecciones, ¿qué le parece cómo se está desarrollando la precampaña?

La precampaña se está centrando en las políticas de imagen, del insulto, de ordenadores sin cuenta en el instituto. ¡Serán estúpidos! Los institutos lo que necesitan es mil y una particiones clónicas de Sócrates. Asistimos también a una carrera loca por ver quien rebaja más los impuestos, presentándolo como si fuera una propuesta de izquierdas. ¡Serán imbéciles!. Existe un miedo tremendo en la izquierda a decir claramente que somos rojos. A mí, sinceramente, me causa risa esa tontería de la izquierda plural como si fuera una gaseosa. Por eso, salvo una excepción que voy a hacer con el compañero Rejón -con quien tengo una afinidad personal y política importante-, este año no pienso hacer campaña en ningún sitio. Yo no puedo hablar de la izquierda plural sin que se me corra el maquillaje porque es que no me lo creo; ni tampoco puedo decir eso de que hay que acabar con la derecha con el apoyo del PSOE. No sirvo para eso, se me nota, me da ataque de risa.

-¿En que espacio dentro de IU se siente más cómodo Julio Anguita? Últimamente se le ha visto en algún que otro acto de la llamada "corriente crítica" que se impulsó en Andalucía.

Yo he ido a todos los sitios donde me han llamado para que hable y siempre he procurado dar mis intervenciones por escrito para que no se me malinterpretase. No, no estoy enmarcado en ninguna familia ni en ningún cuartel. Mi posición está en los informes que se han hecho y en lo que se ha ido aprobando durante mucho tiempo. Es decir, yo reivindico el discurso de las dos orillas, estoy escandalizado de cómo los nuestros han asumido la mentira de la pinza y creo que el discurso de IU actualmente, pues no sé... cuando pase la noche del 14 de marzo ya hablaremos.

-¿Qué crees que dirá al final IU con respecto al referéndum de la Constitución Europea?

La manita de Julio Anguita González desde luego va a votar que no. Si mi fuerza política optara por defender un sí crítico, con todos los respetos al mundo homosexual, estará cometiendo una mariconada. Eso no se puede votar desde la izquierda. Y los sindicatos, con todos mis respetos, cuando están diciendo que eso es una maravilla están demostrando que no sólo han perdido el norte sino también el sur, el este y el oeste, definitivamente están desnortados

-Están dentro del pensamiento único...

Joder es que eso ni siquiera es pensamiento. Un sindicato no puede anunciar que va convocar manifestaciones y luego decir que Maastricht es bueno. Eso es como gritar ¡viva la virginidad! y hablar después del amor. Esa estupidez de mensaje, propia de los que no tienen alma ni conocimiento ni sentido, es lo que está delirándose. Me dicen que soy muy duro pero más dura es la realidad. Es que están votando aquello por lo cual mañana van a salir a la calle a protestar. Porque cuando dijeron que sí a Maastricht estaban también diciendo que sí al Pacto de Estabilidad, al déficit cero, a la reforma del mercado laboral, a la competitividad vía rebaja de salario y a acabar con el sector público. ¿O es que no han leído lo que firmaron?

-Lo mismo que hablábamos antes. De nuevo el temor a señalarse lleva a la izquierda a adoptar posiciones de derecha...

¡Pero como no te vas a señalar! Cuando uno entra en el PCE, en IU o en CC.OO ya se está señalando en el momento que decide coger ese camino. ¿Cómo tú puedes pretender pertenecer al partido comunista, por ejemplo, sin señalarte? Cuando uno decide formar parte de una determinada cofradía tiene que saber a lo que se expone.

-Otro de los temas tabú aquí en España puede ser el del País Vasco, ¿no cree?.

Sí. Sobre el País Vasco se podrían decir muchas cosas.Yo tuve que arrostras parte de las siglas de mi organización para traer a Córdoba a Juan José Ibarretxe simplemente a hablar, y fueron bastantes cosas feas las que se nos dijo. Yo, la verdad, cada día estoy más seguro de uqe la ETA actual está teledirigida por las cloacas del Estado. Por otro lado, existe una gran manipulación en los medios de comunicación. Un ejemplo lo encontramos en el último fallo del Tribunal de Estrasburgo, que nos lo han vendido como un gran espaldarazo a la Ley de Partidos y lo único que dictó es que el Gobierno Vasco no podía interponer ese recurso porque no era competente. A la gente hay que decirle, por tanto, que ha sido un problema de procedimiento y no de contenido. Y lo que están consiguiendo es que cada vez más gente se haga del PNV. Querían ir a las bravas y así no van a conseguir nada. Sinceramente creo que España está todavía por hacer. por manifestar su voluntad. Yo me siento español, creo que podemos hacer este proyecto, pero sabiendo quienes son las partes que lo componen. Sin embargo, mientras haya esa imposición, los otros seguirán radicalizándose y así no vamos a ningún lado. En concreto con el País Vasco el gobierno se ha encerrado como el toro en el burladero. Y van a perder.

Echando un poco la vista atrás, ¿cuál cree que ha podido ser su mayor error político Julio? Uno muy gordo: creer que lo que yo veía lo podían ver también los demás. Yo me imaginaba que las cosas estaban claras y que lo que se aprobaba en el partido era para ser asumido pero no era así. Quizá tenía que haber tenido menos de esa ilusión optimista y haber pensado más en la condición de la naturaleza humana.

-¿Y su mayor acierto, aquello de lo que se siente más orgulloso?

Pues que dije lo que pensaba, defendí lo que creí y, además, con el paso del tiempo los hechos me han dado la razón.

-¿Podría ser más concreto?

Sí, por ejemplo, cuando hubo que aguentar el tema de Nueva Izquierda y mira ahora, están en el PSOE, como algún que otro secretario general de CCOO. O también algunas cosillas que dije en su día sobre Maastricht o los sindicatos y mira lo que está pasando.

-Además lo dijo en plena época del felipismo, con lo difícil que era eso entonces...

No creáis. Felipe González era un virtuoso de las fumatas, era el Maradona del humo. Pero es que el de ahora (refiriéndose a Aznar) es piedra berroqueña, un alcornoque tallado en pensamiento joseantoniano. Y contra un alcornoque no cabe casi nada. Éste además utiliza lo peor del sentido común popular y conecta con los partidarios del miedo, ésos que no se manifiestan contra la guerra ni tampoco a favor pero que están de acuerdo y son tan responsables como los que la hacen. Me estoy refiriendo a ese honesto ciudadano que está en su piso y no quiere saber nada de lo que pasa, que se santigua y todo, pero que está conforme con que se vaya a Irak y se mate a tanta gente. El problema de la revolución es como ir cambiando eso; ahí está la costra, la mugre. Y Aznar es un producto que sale de esa mugre.

-Bueno, centrándonos ya en el plano personal, nos gustaría saber qué es del Julio Anguita actual. ¿A qué se está dedicando ahora?, ¿tiene algún proyecto en mente?

Pues hago una vida normal en casa y voy al gimnasio tres veces por semana. En lo que se refiere a mi actividad productiva, os diré que los lunes suelo escribir un artículo para la revista La Clave, donde comparto sección con el ex ministro Pimentel y Pablo Castellanos. Los martes voy al Instituto donde he ejercido como profesor para impartir un curso sobre el tema europeo a 32 personas, entre las que hay alumnos de 2º de bachillerato, profesores y padres. Tengo también programadas en mi agenda varias conferencias que dar en distintas Universidades españolas; las más inmediatas en la Autónoma de Madrid y en Alcalá de Henares. Y además participo en el colectivo Prometeo de Córdoba y en la plataforma Unidad Cívica por la República.¡Ah se me olvidaba! también estoy escribiendo lo que iba a ser mi tesis doctoral, que en su día no pude acabar porque me eligieron alcalde y la tuve que dejar aparcada. ¡Así que si hay algún jubilado que tenga tanto como yo que me lo diga!.

Entrevista a Gladys Ayllón y Elio Gámez, del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos

Entrevista a Gladys Ayllón y Elio Gámez, del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos Rebelión.
24-02-04

"La única garantía de la Revolución es estar preparados"


Para satisfacer a sus votantes cubanos de Miami, el presidente Bush que aspira a la reelección, aumenta las presiones sobre Cuba, y sus funcionarios hablan abiertamente de provocar un cambio en la isla por cualquier medio. Por eso, para los cubanos, "la única garantía para mantener la Revolución, es estar preparados", afirmaron Gladys Ayllón Oliva y Elio Gámez Neyra, integrantes del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) de visita en Suecia.

Ambos representantes del ICAP del área de atención a los países nórdicos, participaron en Gotemburgo del Encuentro de Organizaciones de Solidaridad de los Países del Norte (que incluye a los países escandinavos más Inglaterra e Irlanda).

En el encuentro, las organizaciones resolvieron continuar con el trabajo de denuncia y lucha contra el bloqueo norteamericano a Cuba, divulgar la realidad de la situación en la isla y contrarrestar la difamación de los grandes medios de comunicación social.

Otra prioridad acordada en la reunión "fue la de impulsar la liberación de los 5 compañeros detenidos en Estados Unidos, lograr que se realice un nuevo proceso, imparcial, fuera del ámbito de Miami. También se acordó denunciar la constante violación de sus derechos humanos, cuando no se les permite las visitas de sus familiares", dijo Elio Gámez.

"La única manera de modificar esta situación es influir sobre la opinión interna a través de la presión internacional. El gobierno de Estados Unidos ignora la opinión pública internacional, y sólo hace caso a la opinión pública interna, especialmente en un año electoral", añadió.

Los grupos de solidaridad en todo el mundo han acordado publicar en marzo un aviso de media página en el diario "The New York Times" denunciando la situación de los 5 compañeros. Para lograr publicar este anuncio se tuvo que negociar mucho, y finalmente, después de acordar un pago de 30.000 dólares se editará el próximo mes, explicó a su vez Gladys Ayllón.

Elio explica que la situación de los 5 detenidos es una prueba del doble rasero aplicado por la administración Bush sobre el terrorismo. Recordó que durantes años Cuba denunció los grupos terroristas cubanos que se estrenaban en territorio de Estados Unidos, con la complicidad o la tolerancia de los diferentes gobierno, y que desde allí partieron saboteadores a Cuba que colocaron bombas en hoteles y centros turísticos, matando y amendrantando a los visitantes. Ante esta inoperancia de los gobiernos norteamericanos para controlar a los terroristas, Cuba se vio obligada a infiltrar esas organizaciones para defenderse, subrayó.

El Encuentro resolvió también acompañar la manifestación que se llevará a cabo en Ginebra en defensa de Cuba, cuando se abra el período de sesiones de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, y su transformación en una comisión donde los países ricos juzgan a los pobres con una política de doble moral donde las potencias jamás son acusadas y menos condenadas.

EE.UU. mantiene la provocación

Sobre las relaciones de Cuba con Estados Unidos, los representantes caribeños destacaron que el gobierno de Estados Unidos ha estado boicoteando las conversaciones migratorias, y ha emprendido una campaña internacional para acusar a Cuba y Venezuela de desestabilizar el continente.

"La estrategia de la CIA y de la gusanera cubana de que la Revolución Cubana se caería con la muerte de Fidel, no se sostuvo, y ahora están realizando esfuerzos para provocar un cambio en Cuba de la manera que sea, por lo que la única garantía para mantener la Revolución, es estar preparados. Estados Unidos debe pensar que si en Irak han encontrado resistencia, pese a la casi desorganización, en Cuba las cosas serán mucho más difíciles si intentan la misma aventura militar" sostuvo Gámez.

Los delegados cubanos se refirieron también al giro de los gobiernos de la Unión Europea, al adoptar la misma política que Estados Unidos en relación a la Revolución Cubana. "Analizan la situación de Cuba bajo un prisma europeo, sin ver las condiciones en que se desarrolla la Revolución, de guerra no declarada, y bloqueada.

Que quiten primero el bloqueo y muchas cosas podrían cambiar en Cuba" dijo Elio Gámez. Destacó que en la última Asamblea de las Naciones Unidas, el órgano más representativo, una abrumadora mayoría condenó el bloqueo, con la sola oposición de Estados Unidos e Israel.

Gladys Ayllón recordó que Cuba es el único país latinoamericano que no tiene convenio de colaboración con Europa debido a que es al único país al que se le han establecido condiciones para acordarlo.

"La Unión Europea ha preferido ahora el trato con una supuesta disidencia, ignorando la relación con el Estado, y desconociendo el hecho de que estos disidentes son mercenarios que integran la plantilla de asalariados de la Oficina de Intereses de Estados Unidos" subrayó.

Por otra parte denunciaron la campaña iniciada por Reporteros Sin Fronteras (RSF) contra Cuba, al mismo tiempo que esa organización ignoraba lo que pasaba en Irak.

Elio denunció que los dirigentes de RSF visitaron Miami y obtuvieron financiación para mantener una campaña contra Cuba denunciando la detención de supuestos "periodistas". Recordó que sólo dos de los detenidos eran periodistas, y que todos recibían dinero de la Oficina de Intereses de EE.UU. en La Habana, e instrucciones para actuar. "Eran mercenarios al servicio de una potencia extranjera".

Subrayó que esta supuesta disidencia es gente sin arraigo popular, y destacó el hecho de que la mayoría de sus "dirigentes" eran agentes de la Seguridad del Estado infiltrados.

Fortaleza del proceso

Pese a esta situación de bloqueo y de crisis regional, Cuba ha tenido un crecimiento económico alentador. El PBI creció un 2,4% frente al 1,5% previsto, destacó Gámez. "Estamos produciendo más y con mayor eficacia. Que levanten el bloqueo y nos permitan dejar llevar adelante nuestro proyecto. No somos el paraíso, pero muchos menos el infierno en que nos presentan".

"En un panorama de crisis regional, con un continente latinoamericano agobiado por el neoliberalismo, Cuba preserva las conquistas del socialismo. Si la Revolución cayera hoy, nos tocaría el capitalismo de América Latina, no el desarrollado de Europa. Lo sucedido en el Este europeo, de Nicaragua, nos dicen que estamos en el camino correcto" anadió Gladys Ayllón.

"En Cuba nadie se muere de hambre, aunque nos gustaría tener una alimentación más variada. Sabemos que faltan viviendas, que el transporte no es bueno, y que tenemos muchas carencias, pero levanten el bloqueo y muchas cosas comenzarán a cambiar".

Sobre las denuncias de limitación de acceso a internet para la población, Elio destacó que al contrario, cada día hay más usuarios cubanos en la red. Señalo que las modificaciones sobre la forma de pago tienen un origen muy concreto: el peso cubano no tiene cotización internacional y el acceso a internet se paga en divisas. Si se mantiene el pago de internet en pesos para las viviendas particulares, debe ser el Estado el que debe hacer frente al pago, y el Estado tiene hoy otras prioridades.

"Nadie se pregunta cuantos hogares tienen acceso a internet en El Salvador, Honduras, República Dominicana o Haití, pero todos apuntan a Cuba. Para que la población acceda a internet se han establecidos centro informáticos en los correos que funcionan las 24 horas" dijo Ayllón. Recordó que los centros de enseñanza universitarios, liceos y muchas empresas tienen acceso a internet, y cada día más docentes, investigadores y estudiantes obtienen la posibilidad de conectarse desde su casas a los servidores de sus centros de enseñanza.

Gore Vidal: Bush tan despótico como Hitler

Gore Vidal: Bush tan despótico como Hitler
Marc Cooper
2004-01-05


ENTREVISTA /GORE VIDAL, ESCRITOR Y CRITICO SOCIAL ESTADUNIDENSE

"Si hay una elección limpia, Bush será barrido"

"LA LEY PATRIOTICA, TAN DESPOTICA COMO CUALQUIERA CREADA POR HITLER", DICE

"Si el actual jefe de la Casa Blanca y el procurador John Ashcroft hubieran vivido en los primeros años de la república, habrían sido considerados tan infames que ni siquiera se les habría permitido pertenecer al país. No los hubieran llamado estadunidenses..."

George W. Bush tuvo suerte de no haber nacido en una época anterior y de no haberse colado en alguna forma en la Convención Constituyente de Estados Unidos. Un hombre con sus opiniones, tan desdeñosas del espíritu democrático, habría sido sin duda exiliado por los enfurecidos fundadores de la nación recién liberada. Tal es la reflexión de uno de los más controvertidos críticos sociales y uno de los escritores estadunidenses más prolíficos de nuestro tiempo: Gore Vidal.

La vez anterior que entrevistamos a Vidal, hace poco más de un año, disparó una poderosa reacción en cadena al ubicarse como uno de los últimos defensores del ideal de la república estadunidense. Sus acerbos comentarios a LA Weekly acerca de los bushitas fueron reproducidos en publicaciones de todo el mundo y anunciados una y otra vez en Internet. Ahora vuelve a las andadas, dando al Weekly otra dosis de su disidencia y, con el persistente goteo de nuevas cifras bajas en Irak, sus comentarios no son menos explosivos ahora que el año anterior.

Esta vez, sin embargo, habla como un estadunidense de tiempo completo. Después de varias décadas en las que repartió su tiempo entre Los Angeles e Italia, ha decidido asentarse en su casa de estilo colonial de Hollywood Hills. De 77 años, aquejado de un mal en la rodilla y todavía en recuperación por la pérdida de su compañero de muchos años, ocurrida a principios de 2003, Vidal es más beligerante y productivo que nunca.

Vidal tenía sin duda en mente a políticos como Bush y el procurador general, John Ashcroft, cuando escribió su libro más reciente, el tercero en dos años. Inventing a Nation: Washington, Adams, Jefferson (La invención de una nación: Washington Adams, Jefferson) explora a profundidad la sique de ese trío de patriotas. Y, aunque expone a la vista todas sus flaquezas humanas -vanidad, ambición, arrogancia, envidia e inseguridad-, su compromiso, profundamente arraigado, de construir la primera nación democrática de la Tierra se proyecta rápidamente al primer plano.

El contraste entre ellos y los de ahora está todo, menos implícito. Ya en las primeras páginas Vidal revela su persistente desprecio por el grupo que hoy domina la capital que lleva el nombre de nuestro primer presidente.

Al comenzar nuestro diálogo, le pedí trazar los vínculos entre nuestro pasado revolucionario y nuestro presente imperial.

-Su nuevo libro se enfoca en Washington, Adams y Jefferson, pero al leerlo con más detenimiento parece que en realidad fue Benjamin Franklin quien resultó ser el más visionario en cuanto al futuro de la república.

-Franklin entendió al pueblo estadunidense mejor que los otros tres. Washington y Jefferson eran nobles: poseían plantaciones y esclavos. Alexander Hamilton ingresó por virtud del matrimonio en una familia rica y poderosa y se unió a la clase alta. Benjamin Franklin era de pura clase media. De hecho, puede que él la haya inventado para los estadunidenses. El vio peligro en todas partes. Todos lo vieron. A ninguno le gustaba la Constitución. James Madison, a quien se conoce como el padre de ella, tenía un montón de quejas sobre el poder de la presidencia. Pero tenían prisa de poner a caminar la nación. De ahí el gran discurso, del cual tomo extensos párrafos en el libro, que el viejo y moribundo Franklin pidió que alguien leyera por él. Dijo: estoy en favor de esta Constitución, defectuosa como es, porque necesitamos un buen gobierno y lo necesitamos ya. Y este documento, si lo ponemos en práctica de manera apropiada, nos dará ese gobierno durante cierto número de años.

"Pero luego, dijo Franklin, la Constitución fallará, como las que ha habido en el pasado, a causa de la corrupción esencial de la gente. Señaló con el dedo a todos los estadunidenses. Y cuando la gente se vuelva así de corrupta, dijo, descubriremos que lo que queremos no es una república, sino despotismo... la única forma de gobierno deseable para tal gente".

-Pero Jefferson tenía la opinión más radical, ¿no? Sostenía que la Constitución sólo podía verse como un documento de transición.

-Ah, sí. Jefferson dijo que en cada generación deberíamos tener una Convención Constituyente y revisar lo que no funcionaba. Como llevar un coche al taller a que le revisen el carburador. Dijo que no podemos esperar que un hombre se ponga una chaqueta de niño. Debe revisarse porque la Tierra pertenece a los vivos. Fue el primero, que yo sepa, que dijo eso. Y cada generación tiene el derecho de cambiar cuantas leyes desee. O incluso la forma de gobierno. ¡Traigan al Dalai Lama si eso es lo que quiere la gente! A Jefferson le daba lo mismo.

"Jefferson era el único demócrata puro entre los fundadores, y pensaba que la única forma de lograr su idea de democracia era dar al pueblo la oportunidad de cambiar las leyes. Madison fue muy elocuente en su respuesta a Jefferson. Dijo que no se puede tener un gobierno con algún grado de autoridad si sólo va a durar un año.

"Esa fue la disputa entre Madison y Jefferson. Y probablemente continuaría aún si quedara al menos un estadista por aquí que dijera que tenemos que empezar a cambiar el maldito documento".

-Su libro recrea el debate entre los republicanos de Jefferson y los federalistas de Hamilton, que en ese tiempo eran de hecho los dos partidos de la joven nación. Más de 200 años después, ¿aún vemos algún signo de continuidad en nuestro actual sistema político?

-Sólo vestigios. Pero lo que más encontramos es esa corrupción que Franklin vaticinó. La nuestra es una sociedad enteramente corrupta. La presidencia está en venta. Quien recaude más dinero para comprar tiempo en televisión será probablemente el próximo presidente. Eso es corrupción a escala mayúscula.

"Enron abrió los ojos de los ingenuos admiradores del capitalismo moderno. Nuestra hermandad contable, en su totalidad, resultó ser corrupta y defraudadora. Y el gobierno estaba por completo coludido con ella y no le importaba un bledo.

"El viejo Kenny Lay, amigo de Bush, sigue suelto y mañana podría establecer una nueva compañía. Si es que no lo ha hecho ya. A nadie han castigado por despojar a la gente de su dinero y de sus fondos de pensión y por arruinar la economía.

"Así pues, la corrupción vaticinada por Franklin rinde su fruto terrible. Nadie quiere hacer nada al respecto. Ni siquiera es tema de campaña. Una vez que se tiene una comunidad de negocios tan corrupta en una sociedad cuya razón de ser son los negocios, lo que se tiene es, de hecho, despotismo. Es ese imperio autoritario que la gente de Bush nos ha traído. La Ley Patriótica es tan despótica como cualquiera que haya creado Hitler; incluso utiliza muchas de las mismas frases. En uno de mis libros anteriores, Perpetual War for Perpetual Peace (Guerra perpetua para la paz perpetua), mostré cómo el lenguaje que usó la gente de Clinton para acobardar a los estadunidenses con el fin de perseguir a terroristas como Timothy McVeigh (*) -se les dijo que sus derechos se suspenderían sólo por breve tiempo- era precisamente el utilizado por Hitler después del incendio del Reichstag".

-En este contexto, ¿alguno de los padres fundadores se sentiría cómodo con el actual sistema político de Estados Unidos? Sin duda Jefferson no. Pero, ¿y los centralistas radicales, o aquellos como John Adams, que tenían una simpatía vergonzante por la monarquía?

-Adams creía que la monarquía, acotada y equilibrada por el Parlamento, podía ofrecer democracia. Pero de ninguna forma era partidario del totalitarismo. Hamilton, en cambio, se habría llevado muy bien con la gente de Bush, porque creía en la existencia de una elite que debería gobernar. Sin embargo, era un cabrón nacido en las Indias Occidentales, y siempre se sintió un poco nervioso con su posición social. Claro está, se casó con una ricachona y se volvió aristócrata. Y es él quien sostiene que debemos tener un gobierno formado por los mejores, queriendo decir los ricos.

"Así que Hamilton estaría muy del lado de Bush. Pero no se me ocurre que ningún otro fundador lo hiciera. Adams sin duda desaprobaría a Bush. Era muy moral, y no creo que soportara la deshonestidad actual. Ya bastante acosados se sentían los constituyentes por una partida de periodistas venidos de Irlanda y otros lugares a decirles cómo los estadunidenses debían hacer las cosas, más o menos como hoy Andrew Sullivan (**) nos dice cómo debemos ser. Creo que encontraríamos entre los fundadores un consenso de descontento con Bush. Ese despotismo que hoy nos abruma es precisamente lo que Franklin predijo".

-Pero, Gore, en sus años usted ha vivido bajo buen número de gobiernos poco gloriosos, desde la fundación del estado de seguridad nacional de Truman hasta la debacle de Vietnam con Lyndon B. Johnson, así como Nixon y Watergate, y ha vivido para contarlo. Así pues, tratándose del gobierno de Bush, ¿en verdad habla de despotismo per se? ¿O éste no es más que otro gobierno republicano, sólo que más corrupto y despótico?

-No. Hablamos de despotismo. No he leído sólo la primera Ley Patriótica, sino también la segunda, que aún no se hace pública del todo ni ha sido aprobada por el Congreso, y contra la cual existe ya considerable resistencia. A un ciudadano estadunidense se le pueden tomar sus huellas digitales como terrorista, y ¿con qué pruebas? Con ninguna. Todo lo que se necesita es la palabra del procurador general o quizá del presidente mismo. Entonces pueden encerrarlo a uno sin acceso a un abogado, y luego juzgarlo un tribunal militar e incluso ejecutarlo. O, según un nuevo agregado, lo pueden exiliar, despojarlo de su ciudadanía y enviarlo a cualquier sitio que ni siquiera esté organizado como país, como la Tierra del Fuego o alguna roca del Pacífico. Todo eso está en la nueva Ley Patriótica. Los padres fundadores hubieran pensado que es despotismo con creces. Y habrían colgado a cualquiera que hubiera pretendido hacer pasar algo semejante en la Convención Constituyente en Filadelfia. Colgado.

-Entonces, si George W. Bush y John Ashcroft hubieran vivido en los primeros años de la república, ¿habrían sido procesados y colgados por los fundadores?

-No, habría sido algo mejor y peor. (Ríe.) Bush y Ashcroft habrían sido considerados tan infames que ni siquiera se les habría permitido pertenecer al país. Tal vez los habrían invitado a irse a Bolivia o a Paraguay para formar parte de la administración de alguna colonia española, donde se habrían sentido mucho más a gusto. No los hubieran llamado estadunidenses; la mayoría de los estadunidenses no los habría considerado ciudadanos.

-¿Usted no considera estadunidenses a Bush y Ashcroft?

-Los considero extraños enemigos. Se las han ingeniado para adueñarse de todo, y de manera muy descarada. Tenemos un presidente anómalo. Tenemos despotismo. No tenemos un proceso legal.

-Sin embargo, usted vio en la década de 1960 cómo el gobierno de Johnson se derrumbó bajo el peso de su propia arrogancia. Lo mismo que Nixon. Y ahora, cuando crece el descontento por la guerra en Irak, ¿no tiene la impresión de que Bush camina hacia el mismo destino?

-En realidad veo que un asunto más pequeño se le atraviesa en el camino: la destitución de la esposa del embajador Wilson como agente de la CIA. A menudo son esos casos pequeños los que permiten pescar al culpable. Algo lo bastante pequeño para que un tribunal pueda hincarle el diente. Poner en riesgo a esa señora a causa del coraje por lo que hizo su marido es algo perverso, peligroso para la nación, peligroso para otros agentes de la CIA. Eso tiene más resonancia que Irak. Me temo que 90 por ciento de los estadunidenses no saben dónde queda Irak y nunca lo sabrán, y no les importa.

"Sin embargo, esa cifra de 87 mil millones de dólares se les grabó en el cerebro porque no hay dinero suficiente. Los estados van a la quiebra. Mientras tanto, la derecha ha tenido éxito en convencer a 99 por ciento de la gente de que estamos financiando generosamente a todas las naciones del mundo, que estamos subsidiando con el gasto social a las madres de familia, a todas esas señoras negras a las que los republicanos siempre atacan, ésas que, según nos dicen, se emborrachan con champaña Kristal en el hotel Ambassador de Chicago, lo cual, por supuesto, es ridículo.

"Y ahora la gente ve que están tirando otros 87 mil millones de dólares por la ventana. ¡Adiós! La gente va a rebelarse contra eso. El Congreso lo aprobó, pero un montón de congresistas van a perder sus asientos por ello".

-Hablando de elecciones, ¿George W. Bush va a ser relecto este año?

-No. Por lo menos si hay una elección limpia, que no sea electrónica. Sería peligroso. No queremos una elección que no deje registro en papel. Los fabricantes de las máquinas de votar dicen que nadie puede ver dentro de ellas, porque se revelarían secretos del oficio. ¿Cuáles secretos? ¿Acaso su función no es contar votos? ¿O qué, reciben mensajes secretos de Marte? ¿Está la cura del cáncer en el interior de esas máquinas? O sea, no mamen. Y los tres propietarios de las compañías que fabrican esas máquinas son donadores del gobierno de Bush. ¿Eso no es corrupción?

"Es decir, Bush probablemente ganará si cubren el país con esas máquinas de votar. Así no puede perder".

-Pero, Gore, ¿no cree usted lo bastante en los instintos democráticos del ciudadano común para pensar que al final esas conspiraciones se vendrán abajo?

-¡Oh, no! Lo único que veo es que se vuelven cada vez más fuertes y arraigadas. ¿Quién habría creído que los planes de Harry Truman de militarizar Estados Unidos llegarían tan lejos como los tenemos ahora? Tanto dinero que hemos desperdiciado en gastos militares, mientras nos faltan escuelas. No hay atención a la salud; ya nos sabemos la letanía. No recibimos nada a cambio de nuestros impuestos. Jamás hubiera creído que eso duraría los 50 años pasados, por los cuales he vivido. Pero duró.

"Pero volviendo a Bush: si utilizamos boletas electorales de papel como las de antes y hacemos que las cuenten en el distrito donde se emitieron, Bush será barrido del cargo. Ha cometido todos los errores posibles. Ha arruinado la economía. El desempleo está en ascenso. La gente no encuentra trabajo. La pobreza aumenta. Es un lío total. ¿Cómo ha logrado hacer semejante enredo? Bueno, lisa y llanamente es muy estúpido. Pero los que lo rodean no lo son. Y quieren permanecer en el poder".

-Pinta usted un cuadro muy negro del gobierno actual y del sistema político estadunidense en general. Pero, en un nivel más profundo, en la sociedad misma, ¿no queda aún un cimiento democrático?

-No. Quedan algunos recuerdos de lo que fuimos alguna vez. Quedan aún algunas personas de edad que recuerdan el New Deal, de Franklin D. Roosevelt, que fue la última vez en que tuvimos un gobierno que mostró cierto interés por el bienestar del pueblo estadunidense. Ahora tenemos gobiernos, en los 20 o 30 años pasados, que sólo se preocupan por el bienestar de los ricos.

-¿Es Bush el peor presidente que hemos tenido?

-Bueno, ninguno ha destrozado como él la Carta de las Garantías Individuales. Otros presidentes han merodeado por allí, pero ninguno la había puesto en semejante peligro. Nadie había propuesto la guerra preventiva. Y ya van dos países consecutivos que hemos bombardeado sin que nos hubieran hecho daño alguno.

-¿Cómo cree que vaya a evolucionar la guerra en Irak?

-Creo que nos iremos al caño junto con ella. Con cada acción Bush enfurece más y más a los musulmanes. Y hay mil millones de ellos. Tarde o temprano tendrán un Saladino que los unifique, y entonces vendrán contra nosotros. Y no será bonito.

(*) El llamado bombardero de Oklahoma City, ejecutado en 2001.

(**) Periodista británico. (N. T.)

Publicado en LA Weekly

Traducción: Jorge Anaya

Entrevista original íntegra a Eduardo Galeano:

Entrevista original íntegra a Eduardo Galeano: "Gracias a la Revolución Cubana, representada en el símbolo nacional de dignidad nacional que es Fidel, Cuba pasó de ser una colonia a ser una patria“

O Globo
Traducido para Rebelión por Catuxa

-La llegada al poder de presidentes como Luiz Inacio Lula da Silva, en Brasil, y de Néstor Kirchner, en Argentina, provocó grandes expectativas. Pero en ambos países la situación social sigue siendo muy grave. ¿Existen motivos para mantener la esperanza?

A la hora de hablar de Lula, o de cualquier otro gobierno latinoamericano, tenemos que tener en cuenta lo que yo vengo a denominar "la impotencia de la soledad". Vivimos en una región del mundo abandonada y fracturada en mil pedazos. Ignoramos y despreciamos a nuestros vecinos. La relación entre los países latinoamericanos está contaminada por viejos rencores. Cuando lo que deberían hacer es unirse para resolver algunos de los problemas compartidos, como la defensa de los precios en un mercado internacional en el que los países ricos preconizan la liberación del comercio sin practicarla. También nos deberíamos unir para enfrentarnos conjuntamente a los acreedores externos. Porque deben existir soluciones conjuntas para el problema de la deuda externa. Separados no tendremos futuro.

-¿La impotencia de la soledad impide el crecimiento de los países latinoamericanos?

No se trata de una disculpa mágica para exculpar las incoherencias y contradicciones de ciertos gobiernos. A veces pienso que ese viejo refrán que dice "el poder es como un violín, porque se sostiene con la izquierda y se toca con la derecha" refleja la situación en nuestros países (risas). Pero existen una serie de reformas fundamentales para dignificar estas tierras humilladas y para terminar con el desamparo en el que vivimos. Y éstas solo se harán posibles a partir de un frente común porque siempre nos encontramos con el veto imperial que condena a los países al naufragio. En este sentido me parece muy importante la acción del gobierno de Lula para restablecer, después de décadas, la unión entre los países menos desarrollados en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y para reforzar el MERCOSUR.

-¿América Latina está en crisis?

Es evidente el agotamiento de un sistema cansado, que debe ser modificado porque está condenado a muerte. No estamos hablando del capitalismo que agoniza y que será substituido por un socialismo que dará alegría a todos los latinoamericanos. La realidad muestra que el modelo de desarrollo capitalista aplicado a América Latina no funcionó y que hoy está liquidado.

-¿Sabemos a donde vamos?

No, pero la verdad es que tenemos que inventar un nuevo modelo que, por lo menos, nos permita respirar y comer. Recuperar la dignidad perdida y proporcionar un modelo de bienestar social material. El actual sistema fracasa en lo relativo a la dignidad y también a las necesidades. Algo debe morir para que otra alternativa pueda nacer. Una vez Tabaré Vázquez (un líder izquierdista uruguayo, con grandes posibilidades para vencer en las elecciones presidenciales del 2004), que es oncólogo, explicó que las células cancerígenas son las que más se resisten a morir. Es decir, que por negarse a morir, matan y se suicidan. Me parece una buena metáfora de la vida humana, porque todos tenemos dificultades para aceptar la renovación de la vida. Las cosas deben morir para que otras puedan nacer, y esto también vale para los sistemas políticos. Nada es eterno. Estamos comenzando a sentir un nuevo movimiento. No sabemos bien hacia donde vamos, pero algo nuevo está naciendo.

-En el caso de Cuba, por ejemplo ¿también existe un modelo que fracasó?

Cuba es el drama de la soledad. Los cubanos hicieron lo pudieron, no lo que querían. Una cosa son los ideales de la revolución y otra muy diferente, lo que la revolución consiguió realizar. Tenemos que reconocer importantes conquistas pero también deformaciones que son consecuencia del aislamiento. Se trata de un país en el cual el Estado resuelve todo, y a veces, para cada solución crea un problema. Este modelo implica la aceptación de una concepción del socialismo que, desde mi punto de vista, es equivocado. La omnipotencia del Estado no debe ser la respuesta a la omnipotencia del mercado.

-¿Presidentes como Fidel Castro o Hugo Chávez se están transformando en tiranos?

No, la libertad que existe en Venezuela es asombrosa. Los periódicos dicen lo que piensan, los grandes medios de comunicación son los opositores del gobierno. Con todas sus contradicciones y limitaciones, sus características populistas, a veces demagógicas, considero que Chávez es un hombre que tiene buenas intenciones y pretende transformar un país de unos pocos en un país de todos.

-¿Qué opinión tiene sobre Fidel Castro?

Fidel también tiene buenas intenciones y, en una situación de bloqueo y soledad trágica, consiguió algunos milagros. Claro, dentro de una estructura vertical de poder, que yo no consideraría porque no soy monárquico. Ni en nombre de los derechos hereditarios de los reyes ni en nombre del socialismo. Pero gracias a la Revolución Cubana, representada en el símbolo nacional de dignidad nacional que es Fidel, Cuba pasó de ser una colonia a ser una patria.

-Cuando el gobierno cubano ordenó la ejecución de tres disidentes, el pasado septiembre, usted dijo que Cuba duele...

Cuba duele porque duele que se asesinen personas en nombre del socialismo, de la revolución, de la soberanía. Lo mejor que podría haber ocurrido, desde el punto de vista de la Revolución Cubana, es que el gobierno hubiera liberado a estas personas, destapando que estaban pagadas por la embajada americana. Hacer pública cuál era la vaca que les daba leche. Esto habría sido suficiente para ensuciar su imagen en todo el país. La prisión, el martirio, por lo contrario, les da prestigio. La acción del gobierno indica cierta debilidad en un régimen que no tiene claridad sobre su propia diversidad. Debe existir multiplicidad de voces, de ideas. Pero esto es incompatible con un sistema de propiedad estatal única, que confunde unidad con unanimidad. Y toda unanimidad es necia, como dice Nelson Rodrigues.

-¿La ola de protestas sociales que provocó la renuncia del ex-presidente Gonzalo Sánchez de Losada, en Bolivia, es una señal de que algunas cosas están cambiando en el continente?

Lo que pasó en Bolivia indica que el país tiene memoria. El pueblo no olvida y recuerda que un día eran la principal fuente de plata y estaño del planeta, y hoy no tiene nada. Del estaño sólo quedan las viudas. Hoy los bolivianos defienden la propiedad del gas. La realidad es asombrosa. Cuando pensamos que está muerta, en realidad está dormida. Hasta los más pesimistas deben reconocer que la realidad nos sigue sorprendiendo. A veces llama a nuestra puerta y nos dice: no estoy tan acabada, no soy imbécil.

Entrevista a Marta Harnecker

Jesica Bossi
2do.enfoque

"Sin pueblo organizado, no hay proceso revolucionario"

Estudiosa de la realidad latinoamericana y de los movimientos populares, Harnecker analiza el proceso político venezolano. En diálogo con Segundo Enfoque la psicóloga y periodista chilena opina sobre la figura del líder bolivariano y su proyecto. Asimismo se refiere a la coyuntura política y económica, a los medios de comunicación y a una posible integración regional.

Luego de graduarse de Licenciada en Psicología en la Universidad Católica de Chile, en 1962, se dirigió a Francia. En esa época de efervescencia política y cultural, estudió con Louis Althusser, uno de los principales teóricos del marxismo. Más adelante, en 1969, su libro "Los conceptos elementales del materialismo histórico", se convirtió en un emblema para miles de latinoamericanos.

Hoy, Marta Harnecker dirige el centro de investigaciones Memoria Popular Latinoamericana (MEPLA), con sede en La Habana, Cuba, donde reside desde el golpe militar chileno. Observadora de los procesos de transformación social, ha divulgado trabajos y ensayos sobre distintas experiencias en América Latina. En los últimos tiempos, se ha dedicado al análisis de la llamada "revolución bolivariana". En ese sentido, entre sus más recientes libros se destacan: "Hugo Chávez Frías. Un hombre, un pueblo", en agosto 2002, y "Militares junto al pueblo", en abril de este año.

-En el documento "Democracia y participación popular", presentado en el Encuentro Mundial de Solidaridad con la Revolución Bolivariana (10-04-03), Ud. sostiene que Chávez no es un dirigente populista sino revolucionario ya que no transforma "al pueblo en un mendigo que se acostumbra a pedir y a esperar de ese líder la solución de sus problemas sino que busca que el pueblo crezca, se organice, y vaya prescindiendo cada vez más de su liderazgo". ¿En que medidas y acciones concretas puede visualizarse esta postura?

Yo presencié una. Un campesino se le acercó en Puerto Cruz, donde fue a inaugurar una escuela, pidiéndole un camioncito para sacar sus productos agrícolas a la ciudad. ¿Y qué hizo él en aquella ocasión? Además de preguntarle por su familia, por su por su trabajo, le dijo que para conseguir un camioncito debía organizarse, buscar otros campesinos en su misma situación y formar una cooperativa. Y encomendó a una autoridad de la región que una vez hecho esto, se le entregara el camión que pedía.

Por otra parte el está siempre promoviendo la organización del pueblo de la más diversas maneras. Y es capaz de reconocer liderazgos naturales aunque estos líderes tengan posiciones críticas a algunas de sus iniciativas. Un ejemplo concreto de esto es el apoyo público que ha dado a Ramón Machuca, secretario general SUTISS, un poderoso sindicato siderúrgico. Este líder, aunque apoya el proceso de cambio que se está dando en Venezuela, es muy celoso de mantener una absoluta autonomía sindical frente al gobierno y por ello no ha aceptado asistir a reuniones de trabajadores en que Chávez aparece en un papel protagónico.

Tú sabes además que él es un convencido de que "los problemas de la pobreza sólo se pueden resolver dándole poder a los pobres." Esta idea la ha estado repitiendo constantemente en estos últimos meses y actuando en consecuencia. El desarrollo de las contralorías sociales para combatir la corrupción y de los consejos de planificación urbana van en ese sentido.

-El carisma y la personalidad de Chávez han contribuido a construir un mito entorno de su figura. En varias ocasiones, aparece como un "pastor", "protector", etc., que retroalimenta la leyenda. ¿Esto no se contradice con el propósito de promover la participación popular, de dar protagonismo al pueblo?

Lo que él hace precisamente es usar su liderazgo para estimular a la gente a organizarse, trata de que aprenda a resolver los problemas por sí misma. Yo lo veo como un liderazgo que es usado para ayudar a construir el sujeto social y político protagónico del proceso revolucionario.

Puertas adentro

El pasado 19 de agosto la gestión de Hugo Chávez cumplió la mitad de su mandato. El escenario político venezolano ha mutado. Y, mientras un amplio sector de la sociedad defiende el proyecto bolivariano, otro promueve la realización de un referéndum revocatorio para remover al presidente.

-Tengo entendido que la base de apoyo más importante de Chávez sigue estando conformada por los sectores populares y las Fuerzas Armadas. ¿Qué pasa con la clase media?

En Venezuela, como en Chile, uno de los objetivos de la estrategia opositora ha sido el de minar la base social de apoyo al proceso y sin duda que son los sectores medios, especialmente profesionales y técnicos, los más susceptibles de ser trabajados en este sentido. Son ellos los que más reciben el bombardeo mediático. Mientras los sectores populares no tienen dinero para comprar los periódicos y han decidido boicotear los canales de TV opositores; forma parte de la cultura de los sectores medios señalados el estar "bien informados", lo que en Venezuela significa estar sistemáticamente desinformado y, en muchos casos engañado por falsas informaciones que estos medios divulgan sin la menor preocupación ética.

Usando la guerra mediática y aprovechándose de las debilidades, errores y desviaciones de personeros del gobierno y del propio Chávez -quien, por lo demás, suele dirigir sus discursos de alto contenido pedagógico a los sectores populares más pobres, sin hacer grandes esfuerzos por lograr llegar a las capas medias-, la estrategia opositora logró convencer a importantes sectores medios de la necesidad de sacar a Chávez del gobierno.

Pero la actitud fascista del equipo de gobierno golpista encabezado por Carmona abrió los ojos a muchos de estos sectores que empezaron a recapacitar y a entender que no había solución para el país sin contar con el liderazgo de Chávez.

-Entonces, quiere decir que hubo un punto de inflexión luego del golpe...

Empezaron a surgir entonces diversas iniciativas de sectores medios en apoyo al proceso: uno de ellos es de las llamada "Clase media en positivo", otra la de los profesionales con Chávez, etcétera.

Pienso que otra cosa que a ayuda a abrir los ojos a sectores medios es el sabotaje petrolero y el cierre de escuelas durante el intento de paro del país que comienza el 2 de diciembre del 2002 y se prolonga hasta febrero del 2003, medidas que los afectan a ellos mismos. ¿Cómo era posible aceptar que para lograr el objetivo de sacar a Chávez del gobierno, se destruyera la principal riqueza del país y se afectara la educación de niños inocentes, hijos de muchos de esos sectores?

Por otra parte, como es cada vez más evidente el contraste entre la realidad y la distorsión de ésta que hacen los grandes medios, ya la campaña mediática en contra del gobierno ha comenzado a generar efectos negativos. Aquellos sectores que se movilizaron, por ejemplo, en la marcha de abril del 2003, cuando se suponía que la oposición iba a celebrar el primer aniversario del golpe con una gran demostración de fuerzas, y constataron cuán reducida era esa movilización comparada con lo esperado, y luego vieron por la TV imágenes trucadas de una masividad que nunca tuvo dicha concentración -se coloca imágenes de concentraciones exitosas anteriores como si ocurrieran en el presente- se sienten engañadas y manipuladas. Se empieza entonces a producir un distanciamiento crítico frente a los mensajes de la propaganda opositora.

Conozco el caso de una muchacha, una profesional altamente calificada que trabajaba en una transnacional y que tuvo la oportunidad de ver el documental de Kim Bartley: "La revolución no ha sido televisada" sobre el proceso. Al ver en él otra realidad de país se sintió tan shockeada que su primera reacción fue la de abandonar el trabajo en esa empresa y pasar a trabajar en apoyo al proceso.

Eso no quiere decir que todavía no quede mucho por hacer en relación con este sector.

-¿Qué es lo que ocurre con el movimiento estudiantil?

Hay que aceptar que una parte importante del estudiantado universitario no ha estado a favor del proceso revolucionario. Esto puede explicarse en parte por el carácter elitista de las universidades venezolanas. Sin embargo, desde mediados del año pasado se empezó a hacer un trabajo en este terreno con la creación de la Fuerza Bolivariana de Estudiantes, que ha ido creciendo a lo largo y ancho del país. Como fue un movimiento organizado desde arriba y no desde la base estudiantil, este movimiento tiene como una de sus futuras tareas la elección democrática de su liderazgo.

Además hay dos iniciativas recientes que me parecen muy interesantes: por una parte la idea de crear un grupo del Proyecto "Clase media en positivo" que reúna exclusivamente a los jóvenes para participar en diversas tareas de la revolución. Por otra parte, se ha puesto en marcha del proyecto de Universidad Bolivariana de Venezuela, con sede en diversos Estados del país, para permitir el ingreso a la universidad a todos aquellos estudiantes de sectores populares que no habían podido hacerlo durante las últimas décadas por el carácter discriminatorio de los exámenes de admisión. Son decenas de miles de jóvenes y no tan jóvenes los que se están inscribiendo para ingresar a la Universidad.

Se trata de un gran esfuerzo que está realizando el gobierno para combatir el elitismo de las universidades existentes. La idea es usar instalaciones que puedan ser liberadas por instituciones del Estado, gracias a un uso más racional de los espacios. PDVSA en Caracas, por ejemplo, cedió todo un edificio para este fin.

Se piensa en una universidad descentralizada, que llegue a todo el país y que funcione en los barrios. Chávez ha sugerido que se usen los mismos edificios que albergan a las escuelas bolivarianas. La idea sería aprovecharlos de noche para impartir clases de nivel universitario.

Todos estos nuevos estudiantes recibirán una formación integral orientada a hacer de ellos una cantera de cuadros para llevar adelante el proceso de desarrollo endógeno antineoliberal propuesto por Chávez. Te puedes imaginar el agradecimiento de esta gente hacia el gobierno.

Se me ocurrió la idea de que sería muy bonito que académicos de distintos países solidaricen con este proyecto y viniesen a impartir clases durante una semana o quince días. Podría estructurarse algo así como una cátedra latinoamericana con profesores de distintos países.

-En "Venezuela: una revolución sui generis" (24-01-03), Ud. describe los obstáculos dentro de MVR como partido que gobierna, y señala el llamado del presidente a refundar MBR 200 -con la intención de convertirse en un 'movimiento de movimientos'- y el impulso a los círculos bolivarianos. ¿Cómo evoluciona esta propuesta? Y, por otro lado: ¿Qué pasó con el Comando Político de la Revolución?

Creo que habría que recordar que desde que se inicia el proceso, Chávez tiene clara la necesidad de una conducción unitaria del mismo. No bastaba sólo contar con un partido, su partido, el Movimiento V República, era necesario aglutinar a todos los partidos que estuviesen por apoyar el proceso, de ahí la iniciativa inicial del frente político llamado Polo Patriótico, instrumento político que resulta muy útil para el proceso constituyente y las mega elecciones del 2000, pero que luego se fractura al pasar a la oposición algunos sectores que lo componen. El desarrollo del proceso revolucionario, y la necesidad urgente de organizar al pueblo en diferentes redes de apoyo al proceso llevan a Chávez a la idea de relanzar el MBR 200 con la idea de acercar a la dirigencia política, demasiado enclaustrada en las tareas institucionales, a los sectores populares que apoyan al proceso. Había que reactivar la organización popular, los círculos bolivarianos. Chávez tiene claro que sin pueblo organizado no hay proceso revolucionario. Y gracias a ese impulso se produce un gran crecimiento de los círculos bolivarianos. Actualmente hay más gente organizada en ellos que en cualquier partido político del país.

Junto a esta iniciativa el presidente crea el Comando Político de la Revolución para conducir la batalla. Su función es: prever, planificar, diagnosticar, impulsar, organizar y movilizar. Reúne a dirigentes políticos de los partidos que apoyan al proceso y a dirigentes de las fuerzas bolivarianas (mujeres, campesinos, trabajadores, estudiantes). Pero esta iniciativa no funciona. Prueba de ello es que la respuesta al golpe de abril del 2002 no tuvo ninguna conducción política. Creo que su deslucido papel se debe a que Chávez no se involucró personalmente en el Comando. Coincido con García Ponce, a quien el presidente designó como máximo responsable, que sin la presencia permanente del Presidente en la conducción política unitaria no es posible llevar adelante una iniciativa de este tipo en los momentos actuales del proceso. La autoridad personal de Chávez es la única garantía de vencer los múltiples y complejos obstáculos que se oponen a desarrollar la unidad de las fuerzas revolucionarias a niveles superiores. Por otra parte, la función de este Comando era sólo de asesoría o de coordinación. Nunca tuvo un real papel de dirección colectiva.

En estos momentos se está impulsando una nueva iniciativa de coordinación política: el Frente Nacional Patriótico. El gran desafío a mi entender -además de lograr superar el espíritu de cuerpo con el que suele trabajar cada agrupación política- es el de lograr involucrar en esta iniciativa no sólo a los líderes formales de los diversos partidos sino a los líderes reales, muchos de los cuales han ido emergiendo en el proceso mismo de lucha. Y la primera tarea es detectarlos. No hay otro camino que un contacto directo con el movimiento popular organizado.

-¿Cómo ve el escenario para el referéndum revocatorio?

Me parece bastante sintomático que la oposición se haya decidido a entregar firmas recogidas en febrero para iniciar en agosto el proceso revocatorio. Eso refleja una gran debilidad por varias razones: ellos saben que esas firmas no son válidas no sólo porque muchas de ellas se falsificaron usando datos informáticos bancarios - conozco gente que aparece firmando y nunca lo hizo-; sino porque desde febrero hasta agosto ha pasado ya medio año y la situación ha cambiado mucho. El sabotaje petrolero, el cierre de escuelas y el eterno anuncio de la caída de Chávez que choca con la realidad de un presidente que sale fortalecido de cada intento opositor por derrumbarlo, han ido haciendo despertar a cada vez mayores sectores de las capas medias. Muchas personas que entonces firmaron por la salida de Chávez -influidas por la situación de caos en que se encontraba el país atribuida a su gestión- aunque mantienen sus críticas a Chávez, se han distanciado de la oposición militante y no están dispuestas a seguir sus orientaciones desestabilizadoras. Sostener que las firmas de febrero son válidas hoy sería como decir que los resultados de una encuesta realizados 6 meses atrás serían válidos hoy.

Cabría preguntarles por qué si ellos dicen haber recogido en el pasado las firmas necesarias en solo un día, no se deciden a ir a una nueva recolección de firmas realizada de acuerdo a las reglas del juego establecidas, para evitar las objeciones legales que puedan surgir.

Yo creo que en este momento el tiempo está jugando a favor del presidente. Un indicador de esto es la actitud que ha adoptado del sector empresarial privado. Este sector, que estaba saboteando la producción con la clara intención de asfixiar económicamente a Chávez, ha empezado a invertir nuevamente. En el último mes ha invertido tres veces más que el promedio de los 6 meses anteriores. Y eso a su vez generará importantes fuentes de empleo.

Además, nada hace pensar que el referéndum pueda hacerse este año. Y si ya se están comenzando a ver los resultados de los programas sociales del gobierno, estos serán mucho más evidentes en unos meses más: crecerá significativamente el empleo y la construcción de viviendas, mejorará la atención sanitaria y la educación. Todo esto juega a favor de Chávez.

Por otra parte, debido a la proximidad de las elecciones de diputados, gobernadores y alcaldes, que deben tener lugar en julio de próximo año, no es una aventura pronosticar que las divisiones en el seno de la oposición se acentuarán.

Uno de los grandes desafíos que tiene Chávez en este terreno es lograr una masiva inscripción electoral de sus adeptos. Tradicionalmente ésta era muy baja en los sectores populares.

Realidad virtual

La disputa entre los medios de comunicación y el jefe de Estado se remonta a los inicios de su gestión. Diariamente, los canales de televisión, las radios y los periódicos -del sector privado- difunden las actividades de la oposición, omiten las acciones gubernamentales, se burlan de la figura presidencial. En las jornadas del 11 de abril tuvieron una participación decisiva, alentando el choque entre chavistas y antichavistas y brindando información distorsionada.

-Ud. ha afirmado en reiteradas oportunidades que en el golpe contra Allende, los medios tuvieron un papel activo fundamental. ¿Cómo explica que el gobierno bolivariano no haya todavía puesto un freno a la situación? Por otro lado, ¿cree que está fallando la estrategia comunicacional oficial?

Creo que éste es uno de los puntos más débiles del actual gobierno. Durante mucho tiempo no es que haya fallado la estrategia comunicacional sino que simplemente no ha existido. Sólo últimamente esto ha ido cambiando. Por otra parte, aunque se habla mucho de la prioridad estratégica de la batalla mediática, los recursos materiales y el tiempo que a ella se destinan están muy por debajo de las necesidades, si se toma en cuenta el inmenso poder mediático que tiene la oposición.

-En una entrevista con Panorama (11-08-03), Ud. dice: "Si aquí los medios de comunicación informaran correctamente, mucha gente no acompañaría a la oposición". Dejando de lado aquéllas personas manipuladas desde los medios, ¿qué sectores conforman hoy la oposición? ¿Está unificada?

Pienso que no. Existe una oposición claramente fascista que no respeta nada. Se reveló durante el golpe de abril del 2002 en la actitud de Carmona; en los ataques físicos a la sede de la embajada de Cuba y a personeros del gobierno. Existe otro sector que apuesta a sacar a Chávez por la vía institucional, muy dividido internamente por las aspiraciones electorales del próximo año. Y existe otro amplio sector que formó parte de la oposición, pero que hoy se ha separado de ella, lo que no significa que haya pasado a apoyar a Chávez. Me parece que éste es el sector donde se juega el futuro del proceso revolucionario.

Una de las grandes debilidades de la oposición es que no cuenta con un programa para el país ni una figura política que pueda unificarla y competir con el carisma de Chávez.

De economía y alianzas

En reiteradas oportunidades, Chávez ha planteado que para concretar transformaciones socio-económicas profundas necesitaba previamente realizar cambios importantes en el aparato político-institucional. En este marco se inscriben la sanción de la Constitución Bolivariana, el paquete de 49 leyes, y otras reformas jurídicas. Sin embargo, los proyectos del terreno económico y de integración comercial con el Cono Sur no se han materializado.

-¿Cómo evalúa la gestión en la esfera económica hasta el momento? ¿ Cuáles considera que son los ejes pendientes que debería tratar el gobierno en el corto plazo?

No soy economista pero me parece que para hacer cualquier evaluación económica del gobierno venezolano habría que examinar muy bien los efectos del boicot y sabotaje económico al que ha estado sometido desde sus inicios, pero que se acentuó enormemente a partir de fines del 2001. Hasta entonces todos los índices económicos indicaban una evidente recuperación de la economía. Luego ésta empieza a deteriorarse, produciéndose una caída espectacular como consecuencia del paro empresarial de diciembre del 2002 y el sabotaje petrolero. Sin embargo, contra todos los pronósticos de la oposición, una vez fracasado el golpe económico y que el gobierno toma nuevamente las riendas de la economía, y, ahora sí, el control real de PDVSA, la economía empieza a mejorar. Importantes inversiones destinadas a programas sociales, estímulo a las cooperativas y pequeñas empresas; acuerdos con importantes empresarios privados; reactivación notable de la inversión privada, me hacen ser optimista.

Pienso que la tarea más urgente es la creación de mayores fuentes de empleo, y que hacia el futuro el gran desafío es encaminarse cada vez con más fuerza al desarrollo endógeno y a la integración latinoamericana, elementos que están en el centro del programa de este gobierno.

-En su visita a la Argentina, Hugo Chávez manifestó que ya no se sentía tan sólo en su discurso como hace unos años. Habló de una nueva etapa y de la integración latinoamericana. En ese sentido, ¿cómo ve el panorama en América Latina?

No cabe duda de que hay un despertar en nuestro subcontinente, que crea una situación cada vez más favorable a la idea de Chávez de una integración latinoamericana diferente a la propuesta por el ALCA. Él la llama Alianza Bolivariana para las Américas.

Pero, por lo mismo, hay que estar muy alertas ante los planes del actual gobierno estadounidense. El Plan Colombia tiene en la mira, no sólo a las guerrillas colombianas, sino también en primer lugar a Venezuela y a todos los países del área andina.

-La correlación mundial de fuerzas, hoy por hoy, es negativa para aquellos proyectos alternativos. Venezuela lo ha vivido en carne propia el 11 de abril de 2002. Desde esta perspectiva, ¿es posible un cambio de proyecto político y económico en la región?

Como digo en mi libro "La izquierda en el umbral del Siglo XXI. Haciendo posible lo imposible", lo que hará posible en el futuro lo que hoy aparece como imposible será la capacidad que tengan de construir fuerzas sociales y políticas tanto nacional como internacionalmente a favor de los cambios.

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